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Los grupos del Congreso presionan al PP para suprimir el voto rogado antes de las elecciones de mayo

EuropaPress

Los 'populares' creen que la propuesta del Gobierno no ofrece garantías para evitar los fraudes electorales del pasado

Los grupos parlamentarios del Congreso están tratando de presionar al PP para que la supresión del requisito del voto rogado que desde 2011 se exige a los españoles residentes en el extranjero esté lista antes de las elecciones autonómicas y europeas previstas para el próximo mes de mayo, como así lo sugirió el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Precisamente este viernes Marea Granate, la asociación que agrupa a españoles residentes en el extranjero, se ha quejado de que los partidos siguen sin resolver esta cuestión cuando sólo restan cuatro meses para la cita con las urnas y cuando está a punto de cerrarse, el próximo 30 de enero, el censo electoral de estos comicios.

Todos los grupos, incluido el PP, coinciden en la necesidad de suprimir este mecanismo que obliga a los españoles en el exterior a solicitar previamente el voto en cada convocatoria electoral, un sistema que ha hecho caer en picado de la participación de los inscritos en el Censo de Residentes Ausentes (CERA) en las últimas citas con las urnas.

El pasado mes de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores trasladó a la subcomisión del Congreso encargada de estudiar una posible reforma de la Ley Electoral el informe comprometido por su titular, Josep Borrell, con algunas sugerencias para acabar con el voto rogado.

BUENA ACOGIDA DEL INFORME DEL GOBIERNO

En líneas generales, el informe apuesta por eliminar directamente la exigencia del ruego del voto a cambio de facilitar su participación por los cauces ordinarios adelantando a los electores emigrados toda la documentación electoral, incluyendo una papeleta en blanco donde podrán escribir su opción política sin esperar a la proclamación oficial de las candidaturas.

Y para el acto de votar, se les anima a ir al Consulado o la legación diplomática, para lo cual tendrán siete días en lugar de tres como actualmente, o bien enviar el voto por correo a la oficina consultar más próxima para que ésta a su vez lo reenvíe por valija diplomática a España. Además, y para promover el voto en urna, el Ejecutivo aboga por ampliar la red de 'colegios' electorales.

No obstante, el PP no ve garantías suficientes de que la documentación electoral sea recibida efectivamente por el emigrante, ni de que sea él quien realmente deposita la papeleta en una sede no oficial de España y, además, denuncia la falta de seguridad que, a su juicio, ofrecen las papeletas en blanco.

LAS RECETAS DEL PP

Después de semanas de reuniones informales sin demasiados avances, el PSOE pidió al PP que presentase una alternativa al informe del Gobierno. A grandes rasgos, los 'populares' coinciden en ampliar los días para recibir documentación electoral y para votar, así como por aumentar el número de 'colegios' electorales.

Pero también pretenden que los emigrados no sólo puedan votar en las embajadas o consulados, sino que también lo puedan hacer en otros locales oficiales, como las sedes de los Instituto Cervantes. Eso sí, siempre con la correspondiente supervisión del funcionariado consular.

Otras propuestas del PP pasan por que los envíos al exterior no se realicen desde la Oficina del Censo Electoral, sino que se envíe por valija diplomática, o que los españoles en el extranjero se inscriban en una delegación diplomática y comuniquen su intención de votar en los próximos cuatro o cinco años, lo que permitiría que la red exterior les tenga fichados y tenga un domicilio claro donde enviarles la documentación.

¿ESTARÁ LISTO PARA MAYO?

Con el inicio del periodo ordinario de sesiones en el Congreso, el presidente de la Comisión Constitucional, Jesús Posada, prevé convocar la subcomisión electoral el próximo mes de febrero. En esa reunión, los promotores del nuevo modelo urgirán al PP a despejar las dudas que tiene en torno a la propuesta del Gobierno y le apremiarán para que este asunto quede resuelto antes del inicio de mayo, según confirmaron a Europa Press fuentes parlamentarias.

Según alegan estos grupos, la alternativa que ofrecen al voto rogado es muy similar a la que se aplicaba en elecciones municipales antes de la reforma de 2011 y es un sistema parecido al que se sigue utilizando para los electores residentes en el extranjero temporalmente (ERTA)

En caso de que el PP no se mueva de su sitio, el resto de grupos no descarta presentar una proposición de reforma de la Ley Electoral del Régimen Electoral General (LOREG) para cambiar ese artículo relativo al voto rogado. Eso sí, sin el partido de Pablo Casado se dificultaría mucho más que esa modificación pudiera ver la luz antes de mayo, máxime cuando el PP tiene mayoría absoluta en el Senado.