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REACCIONES

Rivera, sobre Puigdemont: "Es muy grande, no entiendo su lógica"

El PPC considera la medida "contradictoria" y un signo de su "paranoia"

El PSC pide que termine la "telenovela de traiciones mútuas"

El Periódico

Albert Rivera en el Comite Ejecutivo de Ciudadanos

Albert Rivera en el Comite Ejecutivo de Ciudadanos / Jose Luis Roca

El recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional presentado por el 'expresident' Carles Puigdemont contra la Mesa del Parlament por retirarle el voto delegado ha descolocado a propios y extraños. Así, mientras en JxCat y ERC se ha abierto una nueva crisis, en los partidos de la oposición ha brotado la perplejidad.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha admitido este martes que se queda sin palabras ante las actuaciones de Puigdemont y que no entiende su "lógica" de recurrir ante un tribunal español cuando es un fugado de la justicia española: "La verdad es que es muy grande".

"Ya no sé qué opinar. Si le dijera lo que pienso, le iba a dar un buen titular. No lo digo, porque me caliento", ha respondido Rivera al ser preguntado en un desayuno informativo por el recurso.

El líder de Cs ha considerado "surrealista" la actitud de Puigdemont y le ha pedido que regrese a España y "dé la cara como sus compañeros", porque "si uno está dispuesto a cometer delitos, deberá estar dispuesto a dar la cara ante los tribunales".

El portavoz de los naranjas en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha asegurado que la nueva crisis entre JxCat y ERC "muestra la descomposición del independentismo". "Resulta ridículo que aquellos que están continuamente impugnando las decisiones de España luego vayan llorando al Tribunal Constitucional cuando les interesa para que les hagan caso", ha entonado el diputado, y les ha pedido que "dejen de hacer teatro y de contar cuentos".

Dejarse de "telenovelas"

Desde el PSC han criticado que los socios de Govern sigan con "la telenovela de traiciones mutuas que terminan en los medios". "¿Cuántas traiciones más está dispuesto a aguantar Torrent?", se ha preguntado Eva Granados desde el atril del Parlament.

"No votan porque no han querido ser sustituidos"; ha sentenciado sobre el acuerdo cerrado entre los socialistas y ERC para facilitar el mantenimiento de la aritmética parlamentaria, y ha apostillado que "estamos ante otro episodio de engaño del independentismo". "Les exigimos que se pongan a trabajar por los catalanes y dejen sus embrollo para su tiempo libre", ha aseverado Granados, y les ha dado, tanto a JxCat como a ERC, la "bienvenida al Estado de derecho".

El PPC, sorprendido

Por su parte, el presidente del PPC, Alejandro Fernández, ha asegurado estar "sorprendido" por el paso dado por el 'expresident'. "Sorprende que (Puigdemont) vaya a reclamar sus derechos constitucionales, de una Constitución que dice que es fascista, ante un TC que dice que es fascista. No sé si él también se ha convertido en fascista y como va al TC y defiende derechos constitucionales ahora ya todos somos fascistas", ha declarado a los micrófonos de RNE.

A juicio del conservador, el recurso no es solo "contradictorio" sino que también es un signo de su "paranoia", que le ha llevado a "denunciar a sus propios compañeros y socios". "Estamos liderando la innovación del ridículo político. Estamos haciendo cosas que no se habían hecho nunca en ningún país europeo en el delirio político", ha lamentado Fernández, que ha indicado que ver a "unos socios de gobierno denunciándose unos a otros es algo inédito en política", algo que él "nunca había visto".

Pero lo que mantiene unidos a los grupos independentistas, ha sostenido Fernández, es una "retórica" en la que "están atrapados y no pueden salir", ya que "el primero que se mueva será acusado de traidor y botifler".