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URGENTE

PP y Cs sellan el cambio político en Andalucía con el apoyo de Vox

Juan Manuel Moreno se convertirá en el sexto presidente de la Junta

Adelante Andalucía rechaza el intento de Cs de usarles para "limpiar su vergüenza de pacto" con la derecha y la ultraderecha

Julia Camacho

El PP presidirá la Junta y Cs el Parlamento, con los votos de Vox. / Julio Muñoz / EFE (ATLAS VÍDEO)

Veinticinco días después de las elecciones, y tras unas negociaciones “difíciles y complejas”, plagadas de recelos y desconfianzas y dudas sobre la identidad del tercer actor necesario para que saliera adelante, PP y Cs cerraron ayer el acuerdo que da por finiquitada la etapa del PSOE al frente de la Junta de Andalucía después de casi 37 años y abre paso a la alternancia en la única región donde hasta ahora no se había producido. Para ello contarán con el apoyo de Vox, que tras reconocer ayer negociaciones tanto con PP como con Cs --de momento, exclusivamente para la cámara regional-- entra en una mesa del Parlamento donde solo faltará Adelante Andalucía. La coalición de izquierdas rechazó en el último momento la propuesta de Cs, en un intento de presumir de pluralidad e inclusión de los dos extremos.


Las elecciones pusieron del revés el mapa político andaluz. Ante la imposibilidad de formar gobierno del PSOE y Adelante Andalucía, los 12 escaños de Vox eran decisivos para un gobierno alternativo de PP y Ciudadanos. Con una gran sintonía programática, recogida en un acuerdo de 90 puntos que servirá de hoja de ruta de la legislatura, lo único que fallaban eran los recelos de los de Albert Rivera por apoyarse en una formación a la que sus socios europeos han dado de lado. Y más ante la cercanía de un vertiginoso ciclo electoral: municipales, europeas, autonómicas y quizás generales. De ahí el interés de la formación naranja por implicar a los socialistas para hacer ver que no tenían que depender de Vox.

Fuentes del PP confirmaron estos días que el partido de Santiago Abascal, pese a sus constantes llamamientos en las redes sociales a no ningunear a sus 400.000 votantes, no reclamó ninguna medida a cambio de su apoyo, pero sí estar presentes en la Mesa de la Cámara con voz y voto, tal y como repitó anoche en un mensaje en redes sociales en el que confirmó que tanto PP como Cs "le habían pedido formalmente apoyo". Una presencia nada baladí, por cuanto esa mesa es la que marca los tiempos del poder legislativo y puede facilitar, o no, los tiempos al nuevo ejecutivo y darle aire. Cs intentó de todas las formas que la composición de la mesa (incluida la presidencia que reclamaban para sí) saliera adelante con el apoyo del PSOE. Pero ayer reconocieron que era “completamente imposible”, dada la negativa de éstos a entrar en cualquier acuerdo donde estuviera incluido Vox. Cerrada esa puerta, la única vía posible para dar imagen de centralidad “y cumplir la voluntad de pluralidad que han expresado los andaluces en las urnas” fue la de jugar a dar cabida a todas las fuerzas parlamentarias, desde Vox a Adelante Andalucía. Es más, aunque siempre han negado cualquier negociación con la formación de ultraderecha, anoche se pudo ver al líder regional charlando a última hora de la tarde de forma discreta en sus dependencias del Parlamento con el candidato de Vox a la presidencia andaluza. Una reunión celebrada un día después de que las redes dieran cuenta del encuentro, la mañana de Navidad, de Marín con los líderes de Adelante Andalucía en una semidesierta estación de tren de Jerez de la Frontera.

La propuesta era dejar la presidencia de la cámara en manos de Cs, mientras que las vicepresidencias se las repartirían PSOE, PP y Adelante Andalucía (con el puesto “cedido” por la formación naranja al renunciar a presentar un candidato propio). Las tres secretarías irían para PSOE, PP y Vox, este último con un préstamo de votos del bloque de derechas que los populares daban por hecho con la votación secreta. Sin embargo, a última hora de la noche Teresa Rodríguez rechazó que Cs les usara para "limpiarse su vergüenza de pacto con la extrema derecha" porque "nuestra coherencia está por encima de cualquier consideración", por lo que la formación naranja retiró su cesión. De esta manera, Adelante solo tendrá voz en la mesa de la cámara y la propuesta queda solo a expensas de conocer quien se quedará esa vicepresidencia.

Solventado el escollo de la composición de la cámara, tanto PP como Ciudadanos se pusieron manos a la obra para perfilar la última etapa del camino a la Junta de Andalucía. “Si todo marcha como está previsto y todos cumplimos, es más que previsible que yo sea el próximo presidente de la Junta de Andalucía”, concedió Moreno. Sus equipos negociadores ya empezaron a perfilar la estructura del nuevo ejecutivo y la composición del mismo, con un reparto equitativo de consejerías. La idea, dijo Moreno, es tenerlo todo listo a mediados de enero. De forma paralela, el PP se reunió con Vox para informarle del acuerdo suscrito y del proceso hasta la investidura.