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consejo de ministros del 21-D

El Gobierno cambiará el nombre del aeropuerto de El Prat a Josep Tarradellas

La Generalitat lamenta que la decisión se haya tomado "unilateralmente y sin consenso"

Juan Ruiz Sierra

El Gobierno bautiza el aeropuerto del Prat como Josep Tarradellas, y rechaza la condena a muerte de Companys. / ALBERT BERTRAN (TV EFE)

El aeropuerto de Barcelona-El Prat tendrá en breve un nombre mucho más largo: aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. La medida pretende ser un guiño hacia Catalunya, con el Gobierno ensalzando el "mensaje de concordia" que trasladaba, pero no fue bien recibida por la Generalitat, que insistió en que cómo se llamara la infraestructura era, en el fondo, lo de menos. Lo importante, señalaron fuentes del Govern, es su "gestión", que seguirá siendo de titularidad estatal.

"Es un mensaje de concordia, entendimiento y diálogo, reconociendo la figura del ‘president’ Tarradellas", dijo la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, ensalzando la figura del homenajeado en una iniciativa que sigue la estela del cambio de nombre en el aeropuerto de Madrid, que ahora se llama Adolfo Suárez Madrid-Barajas.  

Tarradellas fue 'president' de la Generalitat en el exilio entre 1954 y 1977, y su regreso a Catalunya, recordó el Gobierno, "fue clave tanto para la recuperación del autogobierno como para la reconstrucción de la democracia en España".

El Ejecutivo quiere recuperar ese espíritu. "La relevancia histórica de Tarradellas y su reconocimiento por la sociedad española es incuestionable –explicó la Moncloa-. Su papel en la Transición y en la recuperación del autogobierno catalán fue trascendental, contribuyendo de forma esencial mediante el clima de diálogo y concordia que siempre propugnó. Durante sus años como presidente de Catalunya en el exilio,  se esforzó al máximo para preservar la institución de la Generalitat de cualquier influencia partidista y por prestigiarla como institución representativa de la totalidad de los catalanes. Su compromiso con un catalanismo integrador y constructivo le hicieron ganarse el aprecio y la consideración del pueblo catalán y español, así como el respeto del conjunto de las fuerzas políticas dentro y fuera de Catalunya. Su altura moral y su sentido de Estado son hoy un ejemplo para todos los demócratas. Por ello, su memoria merece ser honrada y reconocida como parte del patrimonio común".

La titularidad de la infraestructura

La Generalitat no entró a rebatir las bondades del 'president'. En su lugar, se lamentó de no haber sido tenida en cuenta en la decisión y puso el énfasis en que se trababa, dijo la portavoz, Elsa Artadi, de una medida puramente "estética", sin ningún efecto sobre el problema de fondo: la titularidad del aeropuerto y su presunta incapacidad para competir en igualdad de condiciones con el de Madrid.

"No hay ningún acuerdo ni consenso sobre el cambio de nombre –explicaron fuentes del Govern-. Estábamos informados y les dijimos que no lo hicieran unilateralmente, porque los asuntos de nomenclatura son muy sensibles y requieren consensos. No habían informado a los alcaldes de Barcelona y El Prat hasta esta mañana. Pero ellos han seguido adelante. No tenemos ningún problema con el nombre del aeropuerto de El Prat, porque El Prat nos representa como país. El aeropuerto tiene la mejor marca que podría tener, que es Barcelona. El problema lo tenemos con la gestión".  

Hubo una extraña coincidencia de Albert Rivera con estos argumentos. "Con la que hay liada, ponerse a cambiar nombres de aeropuertos… No es el momento, ni el lugar, ni la prioridad en este momento", dijo el líder de Cs.

Los ayuntamientos de El Prat y Barcelona, informa Toni Sust, acogieron el cambio de nombre con sorpresa, porque no sabían nada de la iniciativa hasta este viernes, pero evitaron entrar en polémicas. Lo importante, para ambos consistorios, es que las palabras de Barcelona y El Prat siguieran formando parte del nombre oficial.