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PRESUPUESTOS GENERALES

Sánchez resucita 'el bloque de la moción' para intentar subir el déficit

Podemos, PNV, Compromís y los independentistas de PDCat y ERC prevén apoyar al Gobierno

La previsible victoria política de Sánchez será inútil a efectos prácticos tras el veto del Senado

Rosa María Sánchez / Miguel Àngel Rodríguez

El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la sesión de control al Gobierno 

El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la sesión de control al Gobierno  / DAVID CASTRO

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está a un paso de poder terminar el año con el logro político de haber recuperado los mismos apoyos parlamentarios que le auparon a la Moncloa, en junio pasado. Previsiblemente, el conocido como 'bloque de la moción de censura' se dispone a dar este jueves el apoyo a la senda de objetivos de déficit que ellos mismo negaron al Gobierno en julio pasado.

Así lo confirmaron este miércoles tanto Unidos Podemos -a través de su líder, Pablo Iglesias- como los representantes de PDCat y del PNV y de Compromís. A última hora ERC comunicó su apoyo "como un gesto en favor de la construcción de un marco de confianza y diálogo en el que, a pesar de todo, continuamos creyendo", en alusión al procés. Los republicanos advirtieron de que esta decisión no prejuzga su posible apoyo a los próximos Presupuestos del Estado que presente el Gobierno.

"Nosotros vamos a seguir trabajando para que el bloque de la moción siga unido y en este momento estamos trabajando en ello", aseguró ayer Pablo Iglesias, que se ha convertido en el agente más activo de la reconstrucción de los apoyos parlamentarios que dieron la presidencia a Sánchez en junio. 

Siendo así, Pedro Sánchez estaría en condiciones de exhibir la fuerza parlamentaria del ‘bloque de la moción de censura’ en la que confía el Ejecutivo para intentar aprobar los Presupuestos del Estado del 2019 y alargar al máximo la legislatura, si los vaivenes políticos vinculados a las vicisitudes judiciales del procés no acaban por arruinar las pretensiones del presidente.  

Inútil efecto práctico

Así, si los pronósticos se cumplen, este jueves podría salir adelante en el Congreso de los Diputados la senda que eleva del 1,3% al 1,8% del PIB el objetivo de déficit del conjunto de las administraciones públicas para el 2019 (que en la práctica implica elevar en unos 6.000 millones el margen de gasto de Estado, autonomías y Seguridad Social para el año próximo).

No obstante, desde un punto de vista práctico, esta aprobación es inútil, pues con toda seguridad los votos del PP tumbarán el próximo día 27 en el Senado el acuerdo sobre la senda del déficit.

El Gobierno cuenta con ello y por eso el proyecto de ley de Presupuestos del Estado para el 2019 que prevé presentar en el Parlamento en enero se confeccionarán sobre la base de la senda de objetivos heredada del Gobierno de Mariano Rajoy, que prevé un déficit del 1,3% para el año próximo.

La inutilidad práctica del trámite parlamentario de este jueves en el Congreso se puede convertir, sin embargo, en una baza política de enorme eficacia si le permite a Sánchez exhibir ante sus adversarios el músculo político resquebrajado hace cinco meses.

¿Qué ha cambiado desde julio?

En julio pasado Unidos Podemos se abstuvo en la votación de los mismos objetivos de déficit que ahora prevé apoyar, este jueves. Aquella abstención desencadenó que PDECat, ERC y Compromìs no votaran a favor del proyecto.

Entre el fracaso de julio y la posible victoria de este jueves media, sobre todo, la negociación de un amplio acuerdo presupuestario entre el Gobierno y Podemos con la implicación personal de Sánchez e Iglesias en los momentos de atasco. El acuerdo incluyó un proyecto de reforma de la Ley de Estabilidad para eliminar la actual capacidad de veto del Senado a los objetivos de déficit.

Por su parte la irrupción de Vox en la escena política, tras las elecciones andaluzas, también ha contribuido a ablandar la resistencia independentista frente al Gobierno de Sánchez.

Además, las protestas de las últimas semanas de funcionarios de Catalunya contra el deterioro de los servicios públicos en la comunidad autónoma hace más difícil el rechazo de la Generalitat a los planes presupuestarios del Gobierno, que deben hacer llegar más recursos a las comunidades autónomas. "Nosotros entendemos que un objetivo de déficit del 1,8% en las circunstancias actuales es mucho mejor que un objetivo del 1,3%, y se generaría un margen adicional para las comunidades autónomas que están pasando por una situación muy complicada" admitió el diputado del PDCat Ferran Bel en el pleno del miércoles como argumento para rechazar una iniciativa presupuestaria del PP.