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LA ENCRUCIJADA CATALANA

Malestar en sectores de los 'comuns' por el apoyo a la moción contra la Constitución

Coscubiela, Viejo y la corriente federalista critican el apoyo a la moción de la CUP

"Quizás no dimensionamos bien la repercusión", reconocen desde el grupo parlamentario

Roger Pascual

Jéssica Albiach, Elisenda Alamany y otros diputados de Catalunya en Comú en el Parlament

Jéssica Albiach, Elisenda Alamany y otros diputados de Catalunya en Comú en el Parlament / ALBERT BERTRAN

El apoyo de Catalunya en Comú Podem en el Parlament a la moción de la CUP que declaraba "antidemocrática" la Constitución de 1978 ha vuelto a levantar ampollas en los sectores de los 'comuns' más alejados del independentismo. Algunas voces han expresado este miércoles su disconformidad con la posición del grupo parlamentario y han defendido que, pese a sus defectos, la Carta Magna fue clave para la conquista de derechos y libertades.

Uno de los más críticos ha sido el exportavoz de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela,  Joan Coscubiela, que ha acusado al grupo parlamentario de Catalunya en Comú-Podem de "subalternidad total" por avalar el texto de la CUP en compañía de JxCat y ERC. "Declarar antidemocrática y antisocial la Constitución española es ignorar que ha sido un factor clave en el desarrollo de derechos y libertades. Las razones de la resolución sitúan como antidemocráticos a todos los estados europeos", ha argumentado el exdirigente de Iniciativa en Twitter.

En un artículo en su blog, Coscubiela ha sido aún más crítico con la confluencia de los 'comuns', a cuyos dirigente acusa de haber "roto" con el proyecto político de la izquierda alternativa. "¿Han leído alguna vez la Constitución los que han presentado la resolución y los que la han votado? Mucho me temo que no", ha lamentado el exdiputado antes de reprochar el "tufo autoritario" que a su juicio desprende el texto.

Para Coscubiela, la resolución "está llena de despropósitos, pero quizá el más grande de todos sea la subalternidad con que las fuerzas que la han votado se han sometido a la hegemonía ideológica de cuatro diputados [los de la CUP] y al grado de cinismo y doble moral que algunos han demostrado".

"Esta resolución es una ruptura en toda regla con un proyecto político del que he formado parte durante más de 45 años. Y me duele el grado de desconcierto que expresa [...] Un proyecto enterrado por un alud de tacticismo constante y por una estrategia política suicida que pretende defender el espacio del municipalismo - que es el eufemismo para hablar de Barcelona- renunciando a tener un proyecto político para Catalunya", ha zanjado el exdiputado de los 'comuns'.

El diputado de En Comú Podem en el Congreso Raimundo Viejo se ha sumado a las críticas asegurando que "es falso y una barbaridad" decir que la Constitución es antidemocrática. "Que fuese una democracia insuficiente y a superar, no niega que reúna los elementos básicos de un régimen político democrático. No discernir esto deja en evidencia una preocupante carencia intelectual, se ha quejado en Twitter.

La plataforma Comuns Federalistes, corriente interna de los 'comuns' de la que forma parte Coscubiela y que es muy crítica con el independentismo, ha "lamentado" la posición del grupo parlamentario de apoyar la moción y ha calificado de "error" que se tache de antidemocrática la Constitución. 
Fuentes del grupo parlamentario han comentado que han intentado explicarles a los Comuns Federalistes que forman parte de la ejecutiva de Catalunya en Comú el posicionamiento en la votación, pero "no lo han entendido mucho, su reacción ha sido poca abierta a enteder matices". "Creemos que la Constitución había sido un gran avance democrático y que mucha gente proveniente del espacio que hoy representan los 'comuns', como Jordi Solé Tura, habían contribuido y que se merecían un reconocimiento -explican desde el grupo parlamentario-. Pero que hoy en día tiene algunos artículos que no se ajustan del mismo modo a los valores democráticos y sociales actuales, como por ejemplo la permanencia de la monarquía". Aunque argumentan que el texto votado no dice que toda la Constitución sea antidemocrática y antisocial, entienden que haya gente que esté ofendida, indignada y muy cabreada.  "La próxima vez tendremos que que pensarlo bien, quizás no dimensionamos bien la repercusión", señalan haciendo autocrítica.