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El Congreso busca fórmulas para que no haya fraudes electorales en el exterior si se suprime el voto rogado

EuropaPress

El Congreso de los Diputados está buscando fórmulas para que, si finalmente se aprueba la supresión del voto rogado que desde 2011 se exige a los españoles residentes en el extranjero, se establezcan una serie de garantías que eviten las sospechas de fraude que había hace una década. Entre otras, barajan ampliar las sedes para poder votar en urna y ampliar los plazos para recibir información y emitir el voto.

Desde la reforma electoral de 2011, se obliga a los españoles en el exterior a solicitar previamente el voto en cada convocatoria de generales, autonómicas y europeas, lo que se conoce como "rogar el voto", pero este sistema ha venido haciendo caer en picado la participación de los inscritos en el Censo de Residentes Ausentes (CERA). Por ello, todos los grupos parlamentarios coinciden en que es necesario dar una solución a este sistema.

Aunque inicialmente se esperaba diseñar un sistema alternativo con tiempo para que estuviera listo antes de las elecciones autonómicas y europeas previstas para primavera, el presidente de la subcomisión encargada de estudiar una posible reforma de la Ley Electoral, Jesús Posada, defiende que es preferible llegar a un buen acuerdo que consensuar uno a todo correr para poderlo aplicar en los próximos comicios.

LA PROPUESTA DEL GOBIERNO

El Gobierno ya trasladó a finales de octubre al Congreso el informe prometido por el ministro del ramo, Josep Borrell, con algunas sugerencias para acabar con el voto rogado, un informe al que el PP ha puesto 'peros' porque considera que no ofrece suficientes garantías.

En líneas generales, el informe, que apuesta por eliminar directamente la exigencia del ruego del voto, plantea adelantar a los electores emigrados toda la documentación electoral y una papeleta en blanco donde podrán escribir su opción política. Y para votar, podrán ir al Consulado o legación, para lo cual tendrán cuatro días en lugar de dos como actualmente, o hacerlo por correo ordinario, sin la exigencia de que sea certificado, garantizando así la gratuidad absoluta del voto.

No obstante, el PP no ve garantías suficientes de que la documentación electoral sea recibida efectivamente por el emigrante, ni de que sea él quien realmente deposita la papeleta en una sede no oficial de España, y denuncia la falta de seguridad que, a su juicio, ofrecen las papeletas en blanco.

Después de semanas de reuniones informales sin demasiados avances, el PSOE pidió al PP que presentase una alternativa al informe del Gobierno con el fin de que pudiese ser analizada, previsiblemente este lunes, con los técnicos de distintos Ministerios que se han encargado de redactar la propuesta inicial, según informaron a Europa Press fuentes parlamentarias.

AUMENTAR LOS 'COLEGIOS' ELECTORALES

Principalmente, además de abogar por ampliar los días para recibir documentación electoral y para votar, el PP lo que busca es favorecer un incremento del voto en urna y, para ello, apuesta por aumentar el número de 'colegios', sobre todo en aquellos países con más presencia de españoles, como puede ser Argentina.

Es decir, pretende que los emigrados no sólo puedan votar en las embajadas o consulados, sino que también lo puedan hacer en otros locales, como las sedes de los Instituto Cervantes u otros, pero, eso sí, siempre con la correspondiente supervisión del funcionariado consular. Una medida ésta que el PSOE respalda.

Otras propuestas del PP pasan por que los envíos al exterior no se realicen desde la Oficina del Censo Electoral, como actualmente, sino que se envíe por valija diplomática para asegurar así que esa documentación llegue a su destino en 48 horas.

También defienden que los españoles en el extranjero se inscriban en una delegación diplomática y comuniquen su intención de votar en los próximos cuatro o cinco años, lo que permitiría que la red exterior les tenga fichados y tenga un domicilio claro donde enviarles la documentación.