Ir a contenido

Expresidente de la ANC

Jordi Sànchez, sobre la huelga de hambre: "No nos hemos vuelto locos"

El diputado de JxCat defiende que es una decisión tomada "libremente" y pide no "coaccionar a nadie"

El Periódico / Agencias

Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, en el documental de TV-3 20-S.

Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, en el documental de TV-3 20-S.

El presidente del grupo parlamentario de JxCat, Jordi Sànchez, preso en Lledoners, ha asegurado en una entrevista por escrito a 'RAC1' que la huelga de hambre es un "acto de denuncia". "Ante una situación de injusticia, hemos decidido plantarnos drásticamente", ha afirmado Sànchez sobre la medida que anunciaron el sábado con el exconseller Jordi Turull.

Sànchez ha dado a entender que no llegará a los límites, por ejemplo, de Bobby Sands, el norirlandés que fue miembro del IRA Provisional y que falleció en 1981 tras 66 días en huelga de hambre: "No quiero ser el Bobby Sands catalán". 

"Haré la huelga hasta que considere que la tengo que hacer. No me he puesto ni un mínimo ni un máximo. Tengo que ver cómo me encuentro. Y no añadiré nada más porque le quiero quitar dramatismo a este hecho. El riesgo de hacer pornografía es muy alto", ha señalado. 

Sin coacciones

"No es un acto de irresponsabilidad, no nos hemos vuelto locos, no vamos a inmolarnos. Seguiré este protocolo, para hacerla bien (la huelga) no hay que improvisar", añade en un fragmento que ha avanzado a primera hora la cadena antes de desgranar el resto a lo largo de la mañana.

Según 'RAC1', el diputado de JxCat defiende que es una decisión que han tomado "libremente" y pide no "coaccionar a nadie". En este sentido, afirma que no quiere que se les considere "héroes" por haber tomado esta decisión. "Ni que se acuse de falta de valentía los que no la hacen. Estamos todos juntos y vamos todos a una", insiste.

Campaña de descrédito

El presidente del grupo parlamentario también pronostica algunas de las reacciones que se producirán a partir de ahora. "En primer lugar por los que intentarán hacer una campaña de descrédito. Dirán que soy un suicida, me acusarán de chantajear. Todo esto ya está previsto. Es la reacción que hay cuando un preso político hace una huelga de hambre", dice Sànchez según 'RAC1'.

El expresidente de la ANC insiste en los motivos para tomar la decisión, tal y como apuntaron el fin de semana, y acusa así al Constitucional de parar "deliberadamente" sus recursos de amparo, lo que les "impide ir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos ".

En este sentido, Sànchez se desmarca de acciones como pintar el domicilio del juez Pablo Llarena. "No me gusta en absoluto que se pinte la casa de Llarena de amarillo, de Llarena ni de nadie", dice.

Pide en este sentido "combatir con la palabra y si es necesario también en la calle" porque que los inmuebles particulares no son "un símbolo". "Lo entendería en el Tribunal Supremo", concluye Sànchez.