Ir a contenido

ELECCIONES ANDALUZAS

El PP empieza la 'operación blanqueamiento' de Vox

Los conservadores consideran que el partido de Abascal "no tiene nada que ver" con la ultraderecha europea

Casado niega al PSOE lecciones "de qué es la radicalidad" cuando se apoya en Podemos, "el más radical de la democracia"

Pilar Santos

Pablo Casado y Juanma Moreno, en una reunión del comité ejecutivo nacional del PP en Madrid.

Pablo Casado y Juanma Moreno, en una reunión del comité ejecutivo nacional del PP en Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

El PP ha empezado la 'operación blanqueamiento' de Vox. Los de Pablo Casado están decididos a pactar con los 12 diputados que la ultraderecha ganó en las elecciones andaluzas para que Juanma Moreno pueda ser presidente de la Junta. Con el objetivo de allanar el camino hacia ese acuerdo, que también necesitaría los 21 escaños de Cs, los conservadores están intentando alejar cualquier imagen de Vox que pueda recordar a la de los radicales de otros países. Fuentes de la dirección de Génova niegan que el nuevo partido sea equiparable a Alternativa para Alemania (AfD), en torno al cual la cancillera, Angela Merkel,  ha trazado un cordón sanitario para no pactar con ellos y hacerles el vacío. La estrategia opuesta a la del PP. Casado, según fuentes de su equipo, nunca se ha planteado dejar al margen al partido de Santiago Abascal (exdirigente del PP vasco y "amigo") porque Vox "no tiene nada que ver" con AfD. "Esa formación alemana contemporiza con el nazismo", apuntan en un intento de subrayar diferencias.

El sucesor de Mariano Rajoy no cree que Vox quiera derogar la ley de violencia de género y señala que solo quiere "ir contra las denuncias falsas" que ponen algunas mujeres, explican en Génova. Sin embargo, Abascal volvió este lunes a reclamar la anulación de esa norma "ideologizada", una iniciativa recogida en el programa electoral. La cúpula del PP tampoco ve un problema en que los ultras pidan construir un muro en Ceuta y Melilla, porque en estos momentos "ya hay una valla con concertinas", y subrayan que Vox "no contemporiza con el 'brexit'", como sí hacen los ultraderechistas del UKIP en el Reino Unido.

A esa operación de suavizar la imagen de los verdaderos triunfadores de las andaluzas, también se sumó Moreno al recordar en varias entrevistas que Vox es el partido de José Antonio Ortega Lara, el funcionario secuestrado por ETA durante 532 días. 

Casado, que reunió este lunes en Madrid a su comité ejecutivo, rechazó que el PSOE le diga "qué es la radicalidad", porque Pedro Sánchez se apoya "en el partido más radical de la democracia española", en referencia a Podemos. El líder del PP se negó a que la izquierda defina a Vox "como partido peligroso" cuando Podemos "ha defendido la historia criminal etarra", habla de Arnaldo Otegi "como hombre de paz" y "defiende la dictadura de [Nicolás] Maduro [presidente de Venezuela]".

Llamadas a Abascal y Rivera

El presidente de los populares conversó anoche con Abascal y con Albert Rivera (Cs), para iniciar los contactos hacia la investidura de Moreno. Según Casado, con Vox puede encontrar puntos de acuerdo en impuestos, el respaldo de las fuerzas de Seguridad y la defensa de la unidad nacional. "Ahora, la supresión de las autonomías es algo por lo que el PP no va a pasar", añadió.

El líder conservador compareció ante la prensa con Moreno y ambos animaron a Rivera a permitir que el PP presida la Junta al ser el más votado del bloque de derechas con 26 escaños. Según Moreno, los andaluces "no perdonarían ese ejercicio de tacticismo", en referencia a la posibilidad de que Cs quiera cerrar un acuerdo con el PSOE y Adelante Andalucía.

El resultado de las andaluzas, aunque haya supuesto la pérdida de siete escaños y más de 300.000 votos para los populares, ha supuesto un revulsivo en Génova. "Estamos como una moto", exclamó Casado antes de anunciar que va a aprovechar el impulso y nombrar esta misma semana a algunos candidatos a las elecciones municipales y autonómicas que están pendientes. Entre ellos se encuentran los dos de Madrid y el 'alcaldable' de Barcelona, aunque no quiso concretar si esos nombres se incluirán en este primer ciclo de nombramientos o deberán esperar a enero.