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LA ESTABILIDAD DEL EJECUTIVO

El PNV arranca a Sánchez competencias para Euskadi

El pacto se hará oficial el lunes en Bilbao en la comisión de transferencias y contará con Batet

Los nacionalistas vascos defienden negociar sin dar espectáculos en el Congreso

Gemma Robles

El líder socialista, Pedro Sánchez, junto a los peneuvistas Andoni Ortuzar y Aitor Esteban en su intento de investidura tras las pasadas generales

El líder socialista, Pedro Sánchez, junto a los peneuvistas Andoni Ortuzar y Aitor Esteban en su intento de investidura tras las pasadas generales / JUAN MANUEL PRATS

El PNV acaba de apuntarse otro tanto negociador de enjundia a añadir en su ya larga lista de pactos arrancados a Gobiernos en Madrid: el equipo de Iñigo Urkullu rubricará, seguramente el próximo lunes en suelo vasco (la elección del lugar es otro guiño) un paquete competencial que le cede el Ejecutivo central. Se trata del primer desbloqueo de competencias entre ambas Administraciones en los últimos siete años y, obviamente, un nuevo puente entre socialistas y nacionalistas vascos que puede darle algo de oxígeno a un Pedro Sánchez que intenta no perder sus frágiles apoyos en el Congreso.

El preacuerdo se cerró este martes en el ministerio de Meritxell Batet, después de varias jornadas de intercambio de documentos, algunos bloqueos fruto de las discrepancias sobre el coste de los servicios en cuestión y cuatro horas de reunión en la última cita. Así, en la misma semana en que el foco mediático alumbra la ruptura del acuerdo judicial entre PSOE y PP y, sobre todo, el bochornoso espectáculo vivido en el hemiciclo con cruce de calificativos de alto voltaje y debates sobre escupitajos incluidos, los hay que evitaban unirse al circo y preferían buscar pan (político) sentados en una mesa bilateral. Lográndolo.

El siguiente paso es convocar la próxima semana la comisión mixta de transferencias, que se celebrará en Bilbao, y que contará con la presencia de la ministra de Política Territorial. Será allí donde se certifique formalmente que en adelante la AP1 entre Armiñón y Burgos; la línea de tren entre Alonsotegi y Barakaldo y la que une Bilbao y Basauri pasan a manos de la Lehendakaritza. El Gobierno vasco considera que si no hay ningún susto en la redacción de los documentos finales el acercamiento será "muy relevante", puesto que constituye el primer paso para culminar "el cumplimiento íntegro" del Estatuto de Gernika.

Fascistas, golpistas y falta de diálogo

Esa es la interpretación gubernamental que se hace desde Vitoria, desde donde se reclama cerrar el calendario de todos los traspasos pendientes aprovechando el "clima de entendimiento". Desde el partido que lo sustenta, el PNV, su máximo dirigente, Andoni Ortuzar, ha introducido algunos giros y matices en su discurso público este mismo jueves: ya no es tan negativo en las posibilidades de que haya presupuestos en un futuro u otro tipo de pactos y admite, públicamente, que no le conviene una legislatura española corta. Un mensaje que, por razones obvias, gusta en La Moncloa.

"No quiero cerrar ninguna puerta", respondió Ortuzar en declaraciones a Antena 3 cuando se le preguntó por las posibilidades de que, en contra de los actuales pronósticos, el Ejecutivo termine por presentar un proyecto presupuestario en el Congreso. "Si el Gobierno es capaz de crear las condiciones para hablar con los partidos catalanes, el PNV va a estar. Que nadie tenga ninguna duda", dijo.

Según el líder peneuvista, el espectáculo visto el miércoles en el Congreso no ayuda a ser optimistas sobre las posibilidades de que el clima con los independentistas catalanes mejore, aunque en su opinión el Parlamento español debería estar ocupándose de discutir sobre números y los ‘peros’ que le pone Bruselas "y no estar hablando de fascistas y golpistas".

"Hay una sobreactuación en la política española y da la sensación que se hace política, más que para arreglar las cosas y para llevar adelante proyectos, para salir mejor o peor; para tener más cuota de pantalla, más centímetros cuadrados de periódico… no es bueno que la política se haga a través de twitter o que nos mandemos mensajes en lugar de llamarnos por teléfono", recalcó el dirigente vasco, avisando que situaciones similares a la que se está viviendo en el Congreso fueron "preludio" de cambios políticos polémicos en Italia o Polonia.

No votar "con las tripas"

Las últimas declaraciones de Ortuzar auguran que los cinco diputados del PNV podrían avalar unos presupuestos si Sánchez decidiera registrarlos en la Cámara para, como mínimo, iniciar su tramitación. Conviene recordar que hay barones autonómicos socialistas que así lo solicitan porque conllevan inversiones importantes comprometidas con su región, como en el caso del valenciano Ximo Puig. Y que las elecciones autonómicas y municipales tendrán lugar el próximo mayo.

Si al final no hay presupuestos, los nacionalistas vascos parecen predispuestos a apoyar los decretos, fundamentalmente sociales, que desde La Moncloa se quieren impulsar en los próximos meses, empezando por el del salario mínimo en diciembre. Entre otras cosas porque, según admitió Ortuzar, no cree oportuno forzar adelanto electoral al primer semestre de 2019 para fomentar que se vote "con las tripas". "Hay que darle la vuelta a la situación política antes", concluyó.