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EL TABLERO CATALÁN

JxCat y ERC ultiman su propuesta de presupuestos

El Govern dirime en clave interna la partida para la 'conselleria' de Puigneró

X.Barrena / F. Masreal / R. Pascual

JxCat y ERC ultiman su propuesta de presupuestos

JORDI COTRINA

La tensión ambiental en Madrid ha puesto en más que en un brete la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Lo que era previsible, ahora, con incidentes como los de esta semana en el Congreso, y que tienen siempre como fondo la situación de los políticos catalanes presos, es algo casi inevitable. ¿Y los de la Generalitat? Según fuentes próximas al Govern, los socios, Junts per Catalunya (JxCat) y ERC se hallan ultimando los flecos de la propuesta de cuentas para el 2019.

En estas últimas negociaciones internas, los posconvergentes se han fijado como meta incrementar las partidas para la ‘conselleria’ de Polítiques Digitals. En concreto las que permitan hacer llegar la fibra óptica a todas las capitales de comarca. Un objetivo estratégico para el futuro, entienden los posconvergentes.

Estas conversaciones son el preámbulo del siguiente paso que se dará la próxima semana y que no es otro que trasladar la propuesta a los ‘comuns’ y al PSC, las dos fuerzas con las que el Executiu ve posible cerrar una oferta.

Y es que, pese a las insinuaciones de la portavoz del Govern y titular de Presidencia, Elsa Artadi, dejando en el aire la presentación de los presupuestos si no hay perspectivas reales de aprobarlos en el Parlament, la voluntad del 'president' Torra es la de llevarlos a la Cámara catalana. Una vez descartada la triangulación de apoyos entre el soberanismo y el socialismo en el Congreso y el Parlament, la jugada pasa ahora por un apoyo mutuo entre 'comuns' e independentistas a ambos lados de la plaza de Sant Jaume: Ayuntamiento de Barcelona y Generalitat. El primer objetivo del Ejecutivo catalán sería arrancar de los posecosocialistas una abstención en la admisión a trámite del proyecto de cuenta para así ganar tiempo de negociación. Los ‘comuns’, que reiteran que intentarán hasta el último día aprobar las cuentas catalanas, siguen sin entender que el Govern no se haya puesto todavía en contacto con ellos y lo atribuyen al “lío tremendo” que tienen ERC y JxCat.  

El PSC, sabedor de las necesidades de Torra y Colau de sacar adelante las cuentas,  llevó este jueves al Parlament una moción sobre política fiscal. La idea era ‘retratar’ a ambos. Al Ejecutivo por carecer de sensibilidad progresista y a Catalunya en Comú Podem , siempre que acabe por apoyar a unos presupuestos que no incluyan una fiscalidad progresiva.

Eje derecha-izquierda

Dicho lo cual, la duda previa es la que en el pasado ha asaltado a posconvergentes respecto a ERC; ¿subir o no subir la presión fiscal? El debate lleva al eje izquierda-derecha, el que fuerzas como la de la Crida tratan de soslayar en sus mensajes ("no hablamos de izquierdas ni derechas, hablamos de personas").

Sirve como pista de la indefinición el hecho de que JxCat y ERC se hayan abstenido en la mencionada moción del PSC sobre política fiscal que reclamaba retocar el tramo autonómico del IRPF para lograr una mejor progresividad "especialmente con las rentas más altas". Esta parte de la moción se ha aprobado porque Catalunya en Comú y la CUP la han apoyado y Ciutadans se ha abstenido. El PP ha votado en contra.

En cambio, ambas fuerzas independentistas, junto a Ciutadans y el PP, han tumbado la intención del PSC de llevar a cabo una "reforma del impuesto de sucesiones y donaciones que sea más justa y progresiva a partir de una reducción significativa y selectiva de los beneficios fiscales derivados de la normativa catalana, gravando más las herencias altas para aumentar la recaudación en unos 300 millones de euros" .

Cuentas 'cuperas'

A todo, en esta partida de ajedrez a tres bandas, en el Govern se recuerda a un cuarto y silente participante: “Estos serán los presupuestos más ‘cuperos’ de la historia”, afirman en el Executiu, no sin cierta sorna, habida cuenta la explícita retirada del apoyo parlamentario de los anticapitalistas.

Y es que con respecto a las cuentas del 2017, las últimas aprobadas y hoy prorrogadas, hay un incremento de la inversión de unos 1.600 millones que se destinan a la ampliación de la plantilla de maestros y a la renta garantizada de ciudadanía. Ambos puntos son fruto del pacto del 2017 entre, entonces, Junts pel Sí i la CUP.

Y es que la mejora de la economía ha dado como resultado un incremento en los ingresos de 2.700 millones. De estos, unos 1.000 se destinarán a reducir el déficit, cuyo objetivo pasa del 0,6%, del 2017, al 0,1% para el 2019.