Lucha por los votos en pleno avispero

Albert Rivera acapara el protagonismo de la derecha con un mitin de alto riesgo en Alsasua

El senador popular Ignacio Cosidó y el presidente de Vox, Santiago Abascal, han estado como oyentes

El líder de Ciudadanos ha denunciado presiones del Gobierno Sánchez a la Abogacía del Estado

Bajo un potente dispositivo policial, Ciudadanos celebra este domingo un acto con presencia del PP y de VOX en Alsasua. Las calles de la ciudad son este domingo un hervidero de gente y de ideologías.

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha denunciado presiones del Gobierno sobre la Abogacía del Estado a la hora de elaborar su escrito de acusación contra los políticos independentistas catalanes encausados por el ‘procés’."¡Señor Sánchez, la abogacía del Estado es del Estado, no suya, ni de Torra ni de Rufián!", ha clamado ante más de un millar de manifestantes congregados este domingo en la plaza de los Fueros de Alsasua (Navarra) por la plataforma España Ciudadana, vinculada al partido naranja.

El líder de Ciudadanos ha aprovechado lo que nominalmente era un acto de homenaje a los guardias civiles agredidos hace dos años en ese pueblo para colocar su mensaje sobre la actualidad catalana: "Los indultos son inmorales –ha dicho tras asegurar que el Gobierno prepara perdones para los políticos presos-. Hay que escuchar a la Justicia y respetarla, y no saltarse a la Justicia con un indulto del siglo XIX".

Y, a la vez, ha conseguido también Rivera escenificar una estampa de liderazgo sobre la derecha española, de la que había una variada representación en la plaza para reclamar cuota mediática aprovechando que la plataforma es “abierta”. Al fondo de la plaza, de pie, el presidente de Vox, Santiago Abascal, la víctima de ETA y figura de ese partido de extrema derecha José Antonio Ortega Lara y varios directivos de la formación. A los pies del estrado de oradores, sentado, el portavoz de los populares en el Senado y exdirector de la Policía, Ignacio Cosidó, la presidenta del PP de Navarra, Ana Beltrán y el vicesecretario general del PP vizcaíno, Carlos García.

El parlamentario del PP vasco Borja Semper se ha desmarcado del acto considerando que "si algo tiene que hacer la política, es serenar los ánimos". Diversos dirigentes de partidos de izquierda y nacionalistas de Euskadi y Navarra han tildado el acto de "provocación" y de obsceno "oportunismo electoral".

Contra el nacionalismo

Rivera ha lanzado diatribas contra los partidos nacionalistas vascos y catalanes. "Los valores de la democracia se están mostrando incompatibles con los del nacionalismo. La democracia es libertad; el nacionalismo imposición. La democracia es respetar las reglas del juego; el nacionalismo es quebrarlas", ha dicho tras asegurar que "no todas las ideas son igual de respetables: no es lo mismo ser constitucionalista que nacionalista".

Hablando en clave electoral, el líder naranja se ha comprometido –"si soy presidente"- a respetar las decisiones de la Justicia sin presiones ni indultos. Y ha aprovechado para anunciar que la plataforma España Ciudadana convoca una concentración en Madrid el 25 de noviembre para protestar contra los indultos a los políticos catalanes que, según denuncia Rivera, prepara Pedro Sánchez.

Ciudadanos está imitando la campaña que llevó a la victoria en Francia a Enmanuel Macron, cono actos de una plataforma más o menos transversal, como ‘En marche!’. Haciendo un guiño a los políticos que se han autoinvitado al acto intentando decolorarlo, Rivera ha discurseado: "No quiero reconstruir la izquierda o la derecha, quiero reconstruir el proyecto común de los españoles". Y ha sentenciado: "No nos equivoquemos de adversario; el adversario es el populismo", y ante él "hay que unir, hay que sumar, hay que darse la mano".

Primeros en hablar

La víctima de ETA Beatriz Sánchez Seco, superviviente del atentado contra la casa-cuartel de Zaragoza, y el filósofo Fernando Savater han oficiado de teloneros antes de que Albert Rivera se levantara con muletas ante el millar largo de congregados, que le ovacionaron entre un ondear de banderas de España, Navarra y Europa y gritos de "¡Presidente, presidente!".

Beatriz se ha presentado como "navarrica exiliada e hija de guardia civil", nacida en Estella el 11 de diciembre de 1982 y vuelta a nacer en Zaragoza el 11 de diciembre de 1987. "Cada 11 de diciembre me despierto sobresaltada recordando el estruendo de la explosión y a mi hermano pequeño bajo la cama", ha contado en un emocionado relato.

Beatriz ha pedido "que se conozca la verdadera historia (del terrorismo), sin intentos de blanqueo" y ha concluido: "No hay justificación para el terrorismo; que no se reciba a los terroristas como héroes".

Tribu y ciudad

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, que preside Consuelo Ordóñez, se ha desmarcado del acto considerándolo "un intento de utilización política de las víctimas". Pero sí ha participado un apoyo habitual de esa organización, Fernando Savater, a quien Albert Rivera ha abrazado en el estrado.

Savater ha defendido el valor de la ciudadanía "frente a los valores de la tribu", y ha criticado todo intento de desunión de España y de Europa. "Si la ciudadanía depende de los terruños, los orígenes y la sangre, todos los que pretenden venir a Europa están perdidos", ha dicho en una alusión a la acogida de la inmigración en las sociedades abiertas que ha gustado más bien poco en el rincón donde se apelmazaba el público de Vox.  

Ha gustado más a esa porción la defensa que ha hecho Savater de la Guardia Civil: "Los que quieren despachar a la Guardia Civil de aquí lo que quieren es despachar a la ciudadanía".

Pedradas

El acto de la plataforma España Ciudadana ha transcurrido sin incidentes graves, pese a lo que cabía esperar tras la tensión vivida en el pueblo la tarde de este sábado durante una manifestación de rechazo al acto, y también después de que, por la mañana, la plaza de los Fueros amaneciera llena de estiércol.

Un fuerte dispositivo policial estaba desplegado en la localidad. En los aledaños, antidisturbios de la Guardia Civil; en los accesos a la plaza, y separando la manifestación de la derecha de la de la izquierda abertzale, policías forales  ataviados con cascos, escudos y escopetas lanzabolas.

Primeros momentos de tensión y cruce de insultos entre manifestantes y contramanifestantes en Alsasua, este domingo. / JUAN JOSÉ FERNÁNDEZ

El despliegue de fuerzas de seguridad ha evitado que los manifestantes confluyeran en una mezcla explosiva. El único incidente registrado ha sido el lanzamiento de algunas piedras contra la comitiva de Ciudadanos, según ha denunciado el partido, y también un estruendoso boicot desde el campanario de la iglesia de la Asunción, que ha atronado con todas sus campanas, más que si llamara a misa de 12, como si alertara de un bombardeo, a rebato desde las 11:39 hasta bien pasado el mediodía. En un cuadro surrealista, Beatriz, la víctima de ETA, trataba de hacerse oír contando:  "ETA me despertó el día de mi quinto cumpleaños con fuegos artificiales", y todos los 11 de diciembre le invade de nuevo la angustia.

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En los alrededores de la plaza se han concentrado cientos de manifestantes de la izquierda abertzale y alternativa, que hacían sonar sirenas y coreaban "¡No sois nada sin escolta". Los conductores de la manifestación se afanaban por controlar al grupo: "¡Calma! ¡Los fascistas han venido a provocar! ¡No caigamos en su juego!".

La consigna se dirgía a adolescentes con acné, jóvenes peinados a la cherokee, algunos con parches o logos 'estelados', y unos pocos veteranos de la  kale borroka de los 90, ya calvos y con barriguilla.