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La factura de la exhumación

Sacar a Franco del Valle de los Caídos no costará más de 2.000 euros

El trayecto desde Cuelgamuros hasta Madrid supondrá 300 euros si el coche fúnebre es un Mercedes

Juan José Fernández

El féretro de Francisco Franco, antes de ser enterrado en el Valle de los Caídos, el 23 de noviembre de 1975.

El féretro de Francisco Franco, antes de ser enterrado en el Valle de los Caídos, el 23 de noviembre de 1975. / RTVE

Empresarios funerarios consultados por EL PERIÓDICO estiman que trasladar a Franco no costará más de 2.000 euros. Pero la factura, explican, está sujeta a imponderables.

El funerario que acuda al Valle de los Caídos deberá tener disponible un féretro nuevo, por si el del dictador sale en mal estado. Es probable, tras 43 años de cripta húmeda. Y no es cuestión de que, al retirar la losa de 1.500 kilos, romper un fino tabique, acceder a la fosa y elevar la caja desde 1,70 metros de profundidad, el ataud se agriete o desmonte y haya que esperar con los restos fuera a que llegue otro sarcófago.

Solucionado este asunto, queda el trayecto. El coste medio en Madrid es de 1,40 euros por kilómetro. Serían 57,4 euros (41 kilómetros) hasta la Catedral de la Almudena, u 81,76 euros (58,4 kilómetros) hasta el cementerio de El Pardo-Mingorrubio. Aparte, la dieta del chófer y el alquiler del coche. Pero las funerarias madrileñas acuerdan con las aseguradoras un precio global de 200 a 300 euros por kilometraje, coche y dietas a cualquier distancia siempre que sea en la provincia. El precio final dependerá de si se elige un discreto furgón o un lujoso Mercedes. El reglamento ordena que el vehículo disponga de un "perfecto anclaje del féretro con la carrocería", para evitar que el ataúd salga volando en caso de accidente.

Papeleo

A este capítulo hay que sumar los gastos de tramitación. El transportista, a su llegada al cementerio de destino, debe entregar al encargado los papeles del derecho de enterramiento, la hoja de traslado y el certificado de defunción de lo que lleva en la trasera del coche fúnebre. "La partida de defunción es el DNI del fallecido. Importa para aseverar al cementerio receptor la fecha de la muerte para su adecuada inscripción", explican estas fuentes.

Los expertos consultados descartan que el encargo salga a concurso. Siendo un gasto menor, será por adjudicación directa. Y prevén que, salvo acuerdo con la familia, sea la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid la que haga el trabajo. La 'Ley Omnibus' de Zapatero autoriza a trasladar restos a cualquier funeraria de cualquier punto del país, pero la Comunidad de Madrid mantiene una lista de empresas autorizadas a operar en su territorio.   

El Gobierno sufragará la exhumación y traslado, y entiende que la reinhumación y nueva lápida correrán a cargo de la familia, informa Iolanda Mármol. Así, será de elección de los nietos el material y la inscripción, siempre que esta no exalte la dictadura, como manda la Ley de Memoria Histórica.

En la factura habría que añadir el salario de los canteros si no es personal de Patrimonio Nacional el que levanta la lápida. Y a toda la suma, un 21 por ciento de IVA.

Fuera de estas previsiones, son un arcano el coste y pagador de un concepto posterior: la vigilancia del cementerio de El Pardo-Mingorrubio si la familia exige en un acuerdo medidas de seguridad para evitar una nueva profanación de la tumba. En El Pardo tienen los Franco dos sepulturas. En una de ellas reposa Carmen Polo, que fue esposa del dictador, desde el 7 de febrero de 1988.