Ir a contenido

LOS POSCONVERGENTES

Debate interno en el PDECat sobre el grado de confluencia con la Crida

Bonvehí elude decidir qué hará el partido hasta que se concrete la estructura de la fuerza de Puigdemont

La formación posconvergente, dispuesta a confluir con Mascarell, defiende también a Forn cara a las municipales en Barcelona

Fidel Masreal

David Bonvehí, en la clausura del congreso del PDECat

David Bonvehí, en la clausura del congreso del PDECat / ACN / POL SOLÀ

Las cartas están marcadas en la dirección del PDECat. Ante la cada vez más evidente decisión de la Crida de constituirse en un partido, en la dirección de los posconvergentes conviven dos tendencias, con todos sus matices internos. Por un lado, los entusiastas de la Crida, que apuestan sin dudarlo por que el PDECat se integre en este nuevo espacio político liderado por el 'expresident' Carles Puigdemont y que asistieron al acto inaugural de la Crida en Manresa. Por otro, quienes expresaron este lunes en la ejecutiva sus reticencias y transmitieron la idea de que una cosa es confluir (por tanto, diseñar eventuales coaliciones electorales) y otra es la disolución pura y dura, por la que algunos dirigentes no están dispuestos a pasar.

"Trabajaremos para mantener la personalidad propia del PDECat", reivindica un dirigente, preocupado especialmente por la confusión que el proceso puede generar en los candidatos del partido en las próximas elecciones municipales. "Todo es muy confuso", admite otro miembro de la ejecutiva, en la que intervinieron al respecto durante una hora más de una docena de cargos de los 27 que la integran.

No hubo decisiones. La excusa es que todavía la Crida no ha formalizado su constitución en partido. El debate -suave en las formas- llevó a cuestiones colaterales, como los derechos electorales del PDECat (que no pueden ser cedidos salvo la constitución de una coalición electoral) o incluso los gastos económicos que está asumiendo la posconvergencia. En el tintero sigue el pacto por el que el PDECat asumía ceder su protagonismo a Junts per Catalunya en las elecciones de diciembre, a cambio de que la asignación económica al grupo parlamentario de JxCat se ingresara en las arcas posconvergentes.

Consulta a las bases

La única conclusión del debate es que antes de consultar a la militancia qué hacer, la propuesta pasará de nuevo por la dirección. Por todo ello, en la rueda de prensa posterior a la reunión, el presidente del partido, David Bonvehí -que no asistió al nacimiento del partido de Puigdemont- se limitaba a afirmar que "en la ejecutiva hay distintas opiniones sobre cómo enfocar la negociación con la Crida, muchas opiniones pero un elemento básico: hemos de hallar el encaje y seguimos apostando por seguir encontrando este encaje".

Los críticos con la Crida describen a esta operación como una plataforma electoral para la 'consellera' Elsa Artadi -cara a las elecciones catalanas- y el 'exconseller' Ferran Mascarell -para las municipales en Barcelona- sin pasar por los debates propios de un partido político clásico y pese a que ello comporte "fragmentar todavía más el espacio independentista", según un dirigente.

Un ejemplo paradigmático de esta confusión es la candidatura a la alcaldía de Barcelona. Si bien el PDECat ha escogido a Neus Munté en unas elecciones primarias, Bonvehí de nuevo mostraba "generosidad" respecto a Mascarell. Un eufemismo para mostrar la disposición a que sea este quien lidere el proyecto, si bien con la participación también del 'exconseller' preso Joaquim Forn.