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MOVIMIENTO POLÍTICO

La apuesta de Puigdemont por hacer de la Crida un partido aviva el rechazo del PDECat

Dirigentes posconvergentes admiten su creciente malestar con la plataforma que se presenta el sábado

El organismo que lidera el 'expresident' no se propone incluir a fuerzas políticas en su seno

Fidel Masreal

Carles Puigdemont saluda, a través de una pantalla, a los asistentes a la presentación de Crida Nacional per la República.

Carles Puigdemont saluda, a través de una pantalla, a los asistentes a la presentación de Crida Nacional per la República. / EFE / QUIQUE GARCÍA

Más madera. La decisión de la Crida Nacional per la República, la plataforma presentada el pasado mes de julio por el 'expresident' Carles Puigdemont, junto al 'president' Quim Torra y el líder de JxCat Jordi Sànchez, de convertirse en una organización política, en un movimiento político, según ha avanzado el diario 'Ara' y han confirmado fuentes de la organización, agrava el rechazo de destacadas voces del PDECat, la formación que ha sucedido a la antigua Convergència. "Puede ser una catarsis fantástica para hacer un proceso de decantación, el PDECat ha de volar libre", afirma un posconvergente. "Si se confirma que la Crida es partido, lo veo muy complicado", apunta otro. "Nos haremos daño, y no nos conviene", apunta una tercera persona, integrante de la dirección del PDECat.

Los impulsores de la Crida sostienen que en ningún caso pretenden convertir a la organización en un paraguas que acoja a partidos. Insisten en que la Crida estará integrada solamente por personas a título individual. Y si bien en la presentación pública que se llevó a cabo en el Ateneu de Barcelona en julio, mediante un manifiesto, quedaba clara la intención de concurrir a las elecciones, las fuentes consultadas sostienen que de entrada no estarán en los comicios municipales del próximo mes de mayo. Y respecto a su participación en las elecciones catalanas, nada hay decidido al respecto.

Reunión en Manresa

Los impulsores de la Crida tratan de evitar los recelos del PDECat -sobre su posible disolución en la Crida, tras el convulso congreso posconvergente del mes de julio- sosteniendo que todo está por concretar, y que en la reunión inicial del movimiento que tendrá lugar este sábado en Manresa, se presentaran dos ponencias, la política y organizativa, que trazarán una estructura sencilla a un movimiento que se plantea seguir avanzando en su objetivo de aunar a distintos sectores del independentismo mediante una propuesta basada en hacer efectiva la república catalana con un discurso ideológico transversal.

En Manresa no habrá votaciones. Se presentarán las dos ponencias, intervendrán el 'expresident' Puigdemont, el 'president' Torra, el líder parlamentario de JxCat, Jordi Sànchez -encarcelado en Lledoners por el 20-S- y además habrá debates entre distintas personalidades. Según los organizadores, la cifra de fundadores de la organización supera con creces las 5.000 personas, con lo que el pabellón del Nou Congost puede quedar pequeño si todos acuden a la cita vespertina del sábado. Las votaciones definitivas, y por tanto la constitución de la Crida en organización política no tendrá lugar hasta la celebración del congreso constituyente previsto para inicios del mes de diciembre.

El factor Mascarell

Así las cosas, el PDECat tiene ante sí la papeleta de decidir si se integra o no en este movimiento. Las declaraciones del presidente del partido, David Bonvehí, cada vez han sido más claras en favor de mantener el espacio propio posconvergente. Así será cara a las municipales. Sin embargo, en el caso de Barcelona la batalla interna dentro del soberanismo sigue pendiente de resolverse. El integrante de la Crida y 'exconseller' de Artur Mas, Ferran Mascarell, anunciará en pocas semanas su intención de optar a ser cabeza de cartel. ¿Bajo qué siglas? El PDECat defiende a su candidata, Neus Munté, a la espera de la opción de Joaquim Forn.

El caso de Barcelona es sólo un ejemplo del mal ambiente entre PDECat y la Crida. Entre los representantes de la posconvergencia más críticos, la afirmación siguiente: "Nos podemos ir separando poco a poco del hombre de Waterloo".