POLÉMICA

Un grupo de abogados exige el cese de De Gispert en una mutua por sus tuits

La 'exconsellera' de Justícia lanzó mensajes contra Inés Arrimadas, Albert Rivera y el PSC

La expolítica es la defensora del mutualista de la aseguradora de los letrados catalanes

Núria de Gispert, en una imagen de archivo.

Núria de Gispert, en una imagen de archivo. / FERRAN NADEU

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

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Un grupo de 35 abogados ha pedido a la junta directiva de Alter Mutua, la entidad aseguradora de los profesionales del Derecho catalanes, que destituya de su cargo como defensora del mutualista a la 'exconsellera' de Justícia, Nuria de Gispert, Nuria de Gispert, por sus comentarios en Twitter sobre Inés Arrimadas (“vete a Cádiz”) y Albert Rivera (identificó la escuela a la que acude su hija)Albert Rivera o partidos como el PSC (“no da ni pena, da asco”), así como la “publicación continua de mensajes pidiendo la vulneración de la Constitución, de las leyes y de las resoluciones judiciales”, según el escrito al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO.

Estos juristas sostienen que “la persistencia y gravedad de las manifestaciones realizadas” por De Gispert, “que cabe calificarlas de xenófobas e insultantes”, hacen que no sea la persona idónea para ocupar el cargo de defensora del mutualista. En su opinión, las declaraciones de la 'exconsellera', “más allá del legítimo ejercicio de la libertad de expresión”, constituye un “discurso del odio continuo y sistemático” que perjudica a “la convivencia” y resulta “absolutamente inapropiadas”. Agregan que su actitud vulnera los “valores éticos” sobre los que se ha “construido el mutualismo”, que son “la solidaridad, la empatía con los demás y el respeto mutuo”.

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Honorabilidad y prestigio

Los abogados detallan que  el cargo de de defensor del mutualista “debe recaer en personas con honorabilidad y de reconocido prestigio” y, en su opinión, las manifestaciones de De Gispert son “contrarias a los esperado de una persona honorable y de prestigio”. Inciden que “no parece excesivo exigir que el defensor del mutualista respete a todos los ciudadanos, cualquiera que sea su ideología o pensamiento, respete sus derechos fundamentales y promueva el cumplimiento de las leyes”.