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COMICIOS ANDALUCES

El fantasma de la repetición electoral sobrevuela Andalucía

La pésima relación de Díaz con Podemos y el anunciado 'no' de Cs al acuerdo con el PSOE prefiguran un bloqueo

Los socialistas ya contemplan unos nuevos comicios si no hay entendimiento para reelegir a su candidata

Juan Ruiz Sierra

Susana Díaz, el pasado 20 de julio en Medina Azahara (Córdoba). 

Susana Díaz, el pasado 20 de julio en Medina Azahara (Córdoba).  / EFE / RAFA ALCAIDE

Andalucía, que celebrará elecciones el próximo 2 de diciembre, con un adelanto de apenas cuatro meses, es distinta a otros territorios. Los socialistas volverán a ganar los comicios y tendrán que pactar, coinciden todas las encuestas, pero aquí, a diferencia de en el Gobierno central y la mayoría de autonomías y grandes municipios, un acuerdo con Podemos se anticipa casi imposible. Susana Díaz, presidenta de la Junta y candidata, siempre ha tenido un discurso muy duro con los morados, y todavía más con su líder territorial, Teresa Rodríguez, dejando un escaso espacio para un entendimiento similar al de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en toda España. "Queremos reeditar nuestro pacto con Cs", explican en el PSOE andaluz. Pero la alianza con los naranjas, que ha funcionado durante esta legislatura sin grandes sobresaltos, es ahora mucho más difícil, con los de Albert Rivera disputando el segundo puesto al PP. La sensación más extendida entre todos los partidos, empezando por los socialistas, es que habrá bloqueo tras la cita con las urnas, con el fantasma de la repetición electoral sobrevolando la comunidad autónoma.

Díaz, a quien todavía pesa su derrota en las últimas primarias socialistas, no tiene ahora mismo a quien mirar. Ni a izquierda, ni a derecha. Con Podemos, la relación está prácticamente rota, y la sólida alianza entre Sánchez e Iglesias, cuyo último episodio es el acuerdo para los Presupuestos del año que viene, no ha contribuido a mejorarla. En la madrileña calle de Ferraz, cuartel general del PSOE, se preguntan si tiene sentido la beligerancia de la presidenta con los morados, pero al mismo tiempo reconocen que no tienen capacidad para inmiscuirse en su discurso. Hace unas semanas, en conversación informal con periodistas a bordo del avión oficial que le traía de vuelta a España tras su viaje por varios países latinoamericanos, Sánchez explicó que no iba a forzar que sus pactos con Podemos se trasladasen a los territorios. "No voy a decir a Susana ni a Emiliano [García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, que gobierna con los morados] lo que tienen que hacer", dijo el presidente del Gobierno.

Libertad para pactar

Así que Díaz tiene las manos libres para volver a aliarse con Cs, pero los naranjas, de momento, se cierran por completo a esa posibilidad. Los de Cs mejorarán ampliamente los nueve escaños que lograron en el 2015 y pueden incluso arrebatar la segunda posición al PP, pero las encuestas colocan a los dos partidos de centro-derecha por debajo de la suma de 55 diputados, suficiente para gobernar. Los de Rivera se juegan mucho en los comicios andaluces, las elecciones autonómicas y municipales del próximo mayo se acercan y no quieren hacerle la campaña a los conservadores a través de un pacto con los socialistas andaluces, reconocen en su dirección. Su candidato, Juan Marín, hizo oficial el pasado viernes su rechazo al acuerdo con Díaz. "Me comprometo con todos los que confíen en este proyecto a que los votos de Ciudadanos no van a servir para que Susana Díaz sea presidenta ni el PSOE gobierne Andalucía", dijo en Sevilla. Desde el PP, que también repetirá candidato con Juan Manuel Moreno, instaron a Marín a sellar su compromiso ante un notario.

El PSOE andaluz confía en que se trate solo de retórica de campaña y al final Marín acabe pactando de nuevo. Este es el escenario que los socialistas ansían: Cs queda tercero, por detrás del PP, con Díaz en un cómodo primer lugar y Podemos en el cuarto puesto. Ante el miedo a una repetición electoral y a ser vistos como los culpables del bloqueo institucional, los naranjas dan su apoyo a la actual presidenta de la Junta, que intenta que esta campaña se libre en términos estrictamente andaluces, sin que influyan otros factores como la crisis territorial en Catalunya y la buena o mala marcha del Gobierno de Sánchez. Pero si no es posible, si Cs se mantiene en su negativa al PSOE, Díaz, explican dirigentes cercanos, volverá a convocar. Unos nuevos comicios, continúan, mejorarían su resultado.