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ENTREVISTA

Carolina Bescansa: "La marca Podemos a veces suma y a veces resta"

"Si en Madrid piensan que van a decidir lo que pase en Podemos Galicia, no nos conocen", advierte

"Lo que más me preocupa es la pérdida de confianza en que este país pueda cambiar", reconoce

Miguel Ángel Rodríguez

La cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa, en la biblioteca del Congreso. 

La cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa, en la biblioteca del Congreso.  / JOSÉ LUIS ROCA

La cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa, da la que puede ser su última batalla política o solo la primera de una nueva etapa. Se presenta como candidata a dirigir el partido en su tierra natal, Galicia, en una decisión que la obligará a competir contra el dirigente oficialista Antón Gómez-Reino, apoyado por Pablo Iglesias. A nadie se le escapa que la socióloga da el paso tras los desencuentros con el jefe morado, que la relevó de sus cargos en el partido y en el Congreso. El resultado de las primarias se conocerá el 25 de octubre, pero desde Galicia ya se quejan de que el aparato en Madrid está poniendo nuevas reglas para complicar la participación de los militantes, una protesta que sugiere cierta interferencia para ponerle las elecciones cuesta arriba a Bescansa.

El reglamento publicado por la dirección de Podemos para las primarias en Galicia obliga a los inscritos a volver a identificarse. ¿Es algo que pone trabas a la participación o solo un tecnicismo?

En Galicia se abre momento de mucha ilusión. Con cierta sorpresa, la dirección política de Galicia se ha encontrado con que a la mitad del partido se han cambado la regla. Reglas que estaban vigentes para votar hace dos semanas en Catalunya se han cambiado y hay más trabas para votar en esta asamblea ciudadana.

¿A qué atribuye esas trabas?

Creo que esto no debe ser un debate sobre los procedimientos. En Galicia está pendiente la tarea de echar a [Alberto Núñez]-Feijoó del Gobierno y tenemos que reforzar las alcaldías del cambio y ganar otras alcaldías que están gobernadas por la línea política de Feijoó. Los juicios de intenciones creo que no ayudan ni a Podemos ni al cambio político en Galicia.

¿Ha hablado con Pablo Echenique o con Pablo Iglesias sobre este tema?

Creo que esto no va de relaciones personales, va de proyecto político. Yo he decido dar este paso por que la dirección política de Podemos Galicia de manera unánime me lo ha pedido, porque muchos inscritos me lo han pedido. Estoy muy ilusionada.

Su candidatura parece haber sido recibida con frialdad en la dirección estatal de Madrid.

Lo que pase en Galicia lo van a decidir los inscritos en Galicia. Creo que respetar la plurinacionalidad y España como nación de naciones implica también reconocer que Podemos es un Podemos de Podemos. Hay muchos ‘Podemos’ y que lo que ocurre en Podemos Galicia lo van a decidir los inscritos. Si alguien piensa que desde Madrid se va a poder decidir quién va a dirigir Podemos Galicia es que no nos conoce, no conoce nuestro pueblo.

Dice Iglesias que le sorprende su candidatura porque usted lleva 20 años en Madrid.

Primero, yo no llevo 20 años en Madrid, llevo 20 años por el mundo, como le pasa a muchos compatriotas. Creo que mi trayectoria es muy común en Galicia desgraciadamente. Creo que esa sorpresa no la comparte nadie en Galicia. Que en Galicia todo el mundo sabe que seguimos siendo de allí vivamos donde vivamos.

¿Por qué decide presentarse en Galicia?

Porque me lo piden de manera unánime. Esta petición no es la primera que se me hace. Creo que todas las veces que se han hecho asambleas ciudadanas en Galicia la dirección me ha pedido que presente mi candidatura. Antes no podía por la cantidad de responsabilidades institucionales y orgánicas que tenía. 

Los poderes territoriales en Podemos tienen cada vez más voz propia. ¿Estamos yendo hacia un Podemos descentralizado?

Necesariamente Podemos tendrá que avanzar en ese camino. No hay otro camino posible en una fuerza que se define a sí misma como confederal y plurinacional.

¿ Cree que la dirección estatal tiene esto asumido?

Pues lo desconozco, pero forma parte de los principios programáticos de Podemos.

¿Cómo se tiene que llamar Podemos Galicia en unas futuras elecciones?

Podemos Galicia se tiene que llamar Podemos Galicia, la relación que tengamos con nuestros aliados y cómo eso desemboque en una forma jurídica y un nombre eso lo decidirán los inscritos.

¿Con qué formula se sentiría cómoda?

Yo me voy a sentir más cómoda con la fórmula que tenga más posibilidades de abrir la ‘era postFeijooó’.

¿Ahora la marca Podemos suma o resta?

Pues creo que a veces suma y a veces resta, depende de lo que hagamos. La situación en España sigue siendo de enorme volatilidad, los electorados no han cristalizado tras la crisis del sistema de partidos del 2014. Las tasas de volatilidad siguen siendo enormes. La gente va a seguir cambiando su voto en función de lo que hagamos. Si lo hacemos bien, nos apoyarán más. Y si lo hacemos mal, nos apoyarán menos.

Según el CIS Podemos no capitaliza la buena relación con el PSOE.

Queda mucho camino por andar. Con el PSOE el problema nunca es lo que dice, sino lo que hace. Vamos a esperar a que el Gobierno entre en la fase de lo que hace para ver como se distribuyen los apoyos.

Territorio a territorio, ¿cómo ve las posibilidades de pacto con el PSOE?

Pues dependerá de las cuestiones programáticas que se pongan sobre la mesa. En Galicia existe una gran conciencia de que la apertura de esa etapa ‘postFeijoó’ se hace de manera generosa y plural, y tiene que incluir a todas las fuerzas que apostamos por el cambio, ya sea con acento más socialdemócrata como el caso del PSG o más nacionalista o independentista como el caso de BNG.

¿Se ha dado cuenta tarde Podemos en la necesidad de colaborar con el PSOE?

Yo creo que en la política y en la vida podemos adoptar dos posiciones: la de intentar saber quien tenía la razón o la de intentar arreglar las cosas. Yo intento ponerme siempre en el lado de los que intenta arreglar las cosas. Los debates sobre quien tiene la razón son debates que no conducen muy lejos.

¿Qué opina sobre la posición del Gobierno al respeto de Catalunya?

R: Creo que el Gobierno está manteniendo posición declarativa correcta. Es el camino que se debe emprender, pero eso se debe sustanciar. La mejor forma es empezar a explorar la vía de cambio constitucional en España que permita abordar la crisis territorial.

Lo que pasa es que no hay mayorías.

No hay mayorías, pero las mayorías se construyen. Las mayorías no están en una tienda y vas y las compras, se construyen de manera performativa y es obligación del Gobierno conseguir una posición mayoritaria. Desde luego, con paños calientes, con el buenismo, no se va a resolver.

¿Le preocupa Vox?

Lo que más me preocupa es la pérdida de confianza en que este país pueda cambiar, que las bases sociales del cambio, que han sido mayoritarias, vayan perdiendo confianza en que vamos a ser capaces de abrir proceso de cambio real.

¿Teme que el cambio siga perdiendo fuerza?

El ciclo de cambio no está cerrado, sigue abierto, pero si que es cierto que la pulsión, la ilusión y la confianza, en la naturaleza irreversible del cambio que había en España en 2014, 2015, no es la misma que la que hay ahora. Nosotros tenemos que trabajar para que se refuerce.

Esa pérdida de fuelle del cambio ¿ha sido analizada lo suficiente en Podemos?

Sí que hemos reflexionado mucho. Creo que hay un determinado momento en el que se genera una enorme frustración porque en las elecciones no se produce un relevo del Gobierno del PP, no se consigue formar ese Gobierno alternativo. De hecho, la enorme alegría que se respiraba en la calle cuando la moción exitosa de censura consigue expulsar a Rajoy es una especie de eco en diferido de la normal explosión de alegría si hubiéramos logrado echar a Rajoy de la presidencia del Gobierno o bien después del 20 de diciembre o del 26 de junio de 2016.