09 abr 2020

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INVESTIGACIÓN

La policía buscó urnas de metacrilato y cartón antes del 1-O

El pliego técnico de una licitación de la Generalitat y una "logística doméstica" dificultaron la investigación

Juan José Fernández

Antidisturbios de la Policía Nacional retiran urnas en Lleida el 1-O

Antidisturbios de la Policía Nacional retiran urnas en Lleida el 1-O / RAMON GABRIEL

Francesc Esteve, secretario general del Departament de Gobernació de la Generalitat, firmó un anuncio de licitación "para el suministro de urnas en las elecciones al Parlament de Catalunya, consultas populares y otras formas de participación ciudadana"  que se publicó el 9 de mayo de 2017 en el Diari Oficial de la Generalitat y que, cuatro meses después, condicionó la pesquisa más infructuosa de las Fuerzas de Seguridad en el ‘Procés’.

Se citaba a las empresas interesadas en fabricar dos lotes de 8.000 urnas por 184.000 euros para "urnas electorales transparentes" y 16.000 para "urnas de cartón". Hoy fuentes policiales admiten que, a raíz de ese anuncio, buscaban "urnas convencionales y no cajas de plástico de almacén".

El concurso de la Generalitat le costó una querella de la Fiscalía a la consejera Meritxell Borrás, y, pese a que acudieron las firmas barcelonesas Plastic Express y Espai Word, la convocatoria quedó desierta el 27 de junio por falta de homologación de las concurrentes.

Para las fuentes de la Seguridad del Estado, las urnas se hicieron fuera y se introdujeron en Catalunya con "una logística doméstica" y por partes (contenedores por un lado, tapas por otro y pegatinas por otro), por lo que una incautación parcial hubiera sido difícil de sostener. "Si cogemos 2.000 cajas de plástico para trastero y sin tapas, ¿cómo se iban a presentar como urnas?", les repuso un oficial de la Guardia Civil a políticos de Interior.

No llegó información exterior

Contrastan las numerosas incautaciones policiales de papeletas y carteles, y los bloqueos informáticos del referéndum los últimos días de septiembre con el nulo éxito buscando urnas. En esa búsqueda, "Policía y Guardia Civil se ciñeron a su ámbito, en el territorio español. Si se adquirió información en el exterior, a nosotros no nos llegó", explica el entonces secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto.

La Policía tenía la certeza de que las urnas vendrían de fuera. "Los organizadores del referéndum no se iban a arriesgar haciéndolas aquí y que una incautación les dejara KO", explica una fuente policial relacionada con el caso.

Para esta fuente, "el problema fue no saber qué se buscaba exactamente". Era el mismo que tenían las fuerzas de seguridad francesa y alemanas. "Los franceses tenían voluntad de ayudar, pero no sabían cómo –explica Nieto-. Durante aquellos momentos del ‘procés’ hubo una colaboración leal por parte de Francia, Alemania, y otros países europeos. Nos trasladaban su solidaridad y perplejidad por lo que estaba pasando".