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PULSO INDEPENDENTISTA

JxCat y ERC pactan apartar a los diputados procesados

La Mesa del Parlament rechaza los recursos de Ciudadanos y PSC, con lo que se agiliza la solución antes del debate de política general

Daniel G. Sastre

El president Roger Torrent conversa con los letrados del Parlament, este mediodía.

El president Roger Torrent conversa con los letrados del Parlament, este mediodía. / Enric Fontcuberta (EFE)

Junts per Catalunya y Esquerra Republicana han llegado a un acuerdo para desbloquear el Parlament, que lleva sin prácticamente ninguna actividad desde el mes de julio. Las formaciones independentistas han hecho de nuevo orfebrería política y semántica para salvar sus diferencias acerca de la suspensión temporal de los seis diputados procesados por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Finalmente, los señalados, entre los que se encuentran Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, designarán a otra persona de su grupo para que vote por ellos.

Los seis diputados -Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva y Jordi Sánchez, además de Puigdemont y Romeva- no podrán participar efectivamente en las votaciones, y tampoco cobran su sueldo como parlamentarios desde hace meses. Sin embargo, tanto JxCat como ERC se empeñaron en subrayar que mantendrán el acta, y que lo más importante es que los independentistas seguirán teniendo mayoría en el pleno.

El acuerdo provocará los efectos buscados por Llarena. El magistrado proponía que "los cargos y funciones públicas que corresponden a los procesados puedan ser ejercidos de manera plena, pero temporal, por otros integrantes de sus candidaturas, si tal decisión se contemplase por el Parlament", para no alterar las mayorías de la Cámara. Y eso es lo que va a pasar. Sin embargo, los independentistas han evitado el sometimiento formal a Llarena: la suspensión no será automática, sino que la decidirá el Parlament.

Sustitutos "designados"

El mecanismo acordado por JxCat y ERC contempla que sea la Comisión del Estatuto del Diputado quien elabore un dictamen que luego votará el pleno. Ese texto ya está preparado, aunque habrá un periodo para presentar enmiendas. Tiene dos puntos que se someterán a la consideración de los diputados: el primero, que será rechazado por los grupos independentistas, plantea "la suspensión de los derechos y deberes parlamentarios" de los diputados señalados por Llarena. El segundo, sin embargo, añade que "mientras dure la situación jurídica actual y no se resuelvan los recursos presentados por sus defensas", esos "derechos parlamentarios" podrán "ser ejercidos por el miembro de su grupo parlamentario que los interesados designen". Ese punto será aprobado.

En esencia, el pacto recoge la fórmula que ERC -avalada por un informe de los letrados del Parlament- defendió en julio, y que JxCat no aceptó entonces, lo que provocó la suspensión del último pleno previsto antes del verano. En aquella ocasión, los posconvergentes alegaron que Puigdemont no podía recibir el mismo trato que los demás afectados, porque la justicia alemana había rechazado extraditarlo por rebelión.

En julio, los integrantes de la formación que son miembros de la Mesa incluso votaron en sentidos diferentes cuando se planteó el asunto: Josep Costa se opuso -junto a Ciutadans- a la delegación de funciones temporal de los diputados, y Eusebi Campdepadrós se abstuvo. Sin embargo, el acuerdo final tampoco hace disticiones entre Puigdemont y el resto.

La estrategia de Puigdemont

El propio Puigdemont parece en las últimas semanas replantearse la estrategia de agitación constante que había mantenido desde que proclamó la independencia de Catalunya y después se marchó a Bélgica. En un libro de reciente aparición, el expresidente de la Generalitat aboga por un diálogo a largo plazo con el Estado en vez de por la vía unilateral.

El 'no' de JxCat a acatar en julio la suspensión temporal de Puigdemont obedecía a que el grupo quiere mantener abierta la posibilidad de que el 'expresident' sea "restituido" en el cargo si en algún momento de la legislatura decide volver a Catalunya. Después de que el Parlament vote la propuesta de los grupos independentistas, presumiblemente antes del próximo martes -cuando se celebra el debate de política general-, ¿eso sería posible? Hay división de opiniones.

Según Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario de ERC, Puigdemont no podría ser presidente hasta que se resuelva su situación judicial. Según Marta Madrenas, portavoz de JxCat, sí podría serlo, porque "tiene sus derechos intactos". Madrenas también insistió en que, a pesar de que los diputados suspendidos "designarán" a compañeros para que voten por ellos y de que no cobran del Parlament, el acuerdo no implica "acatar" la interlocutoria de Llarena.