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Puigdemont emplaza a Sánchez a concretar el ejemplo de Quebec

El 'expresident' asegura no haber mantenido contactos ni directos ni indirectos con el líder del Gobierno desde que llegó a Bélgica

En su libro "La crisis catalana, una oportunidad para Europa" aboga el presidente de la UE, Donald Tusk, como mediador

Silvia Martinez

El ’expresident’ del Govern, Carles Puigdemont.

El ’expresident’ del Govern, Carles Puigdemont. / JOHN THYS

"La unilateralidad es legítima y legal" pero "si hay una mínima posibilidad de encontrar una solución a través de diálogo" hay que seguir esa vía. Lo ha dicho este martes el 'expresident', Carles Puigdemont, durante la presentación en Bruselas del libro "La crisis catalana. Una oportunidad para Europa", desde donde ha vuelto a lanzar un mensaje a Pedro Sánchez. Según Puigdemont, es "interesante" que el líder del Ejecutivo español ponga como ejemplo a Quebec pero ha recordado que lo que tiene que hacer ahora es "concretar".

"Es interesante que haya finalmente un político español que mire hacia un país que ha vivido experiencias sobre el respeto del derecho de autodeterminación y el derecho de los ciudadanos a decidir. Quebec es un caso muy conocido entre los catalanes o los escoceses. Pero hay que recordar qué ocurrió allí. Fue el tribunal quien decidió que la consulta era legal pese a la opinión del Gobierno federal. La realidad democrática se impuso" y "fue vinculante porque los resultados fueron aceptados", ha recordado puntualizando que si el líder de los socialistas españoles, con quien ha dicho no haber mantenido contactos ni directos ni indirectos desde que él llegó a Bélgica, sigue por esa vía "bienvenido sea".

"Es lo que hemos intentado desde hace meses y años. Pero tengo que recordar que todavía hoy la petición de un referéndum acordado corre el riesgo de ser prohibido", ha añadido poniendo como ejemplo el cierre de la web ‘Pacto por el referéndum’. "Para ser claros. Si el señor Sánchez dice que hay un camino escocés o quebequés, estamos ya en ese camino… No es la primera vez que recibimos un anuncio de Pedro Sánchez. Tiene que concretar", ha reclamado sin poner fechas y augurando que llevará tiempo. Y es que, el líder independentista ya no pone ni fechas ni líneas rojas. "Si hay voluntad de diálogo no debemos poner un calendario concreto", ha asegurado.

Referéndum de autodeterminación

Esto no significa que Puigdemont vaya a ceder. El 'expresident' parte de la base de que quiere un referéndum de autodeterminación y de que son los catalanes quienes deben pronunciarse. ¿No debería votar toda España en ese caso?, le han preguntado. Si el Gobierno español diera un paso en esa dirección considera que sería "un gran paso" porque habría un gobierno al otro lado que aceptaría el principio del derecho de autodeterminación. "Sería un gran progreso", ha asegurado acompañado del periodista que ha dado forma al libro, el belga Olivier Mouton, y los representantes de las editoriales Racine y La Campana.

La comparecencia ha tenido lugar en el Residence Palace de Bruselas, un edificio gestionado por las autoridades belgas que alberga numerosas corresponsalías de medios de comunicación y el lugar escogido para dar su primera rueda de prensa nada más llegar a Bélgica hace casi un año. Entonces el Gobierno de Charles Michel se lo impidió. En esta ocasión, no ha tenido problemas para presentar en una de sus salas su visión de lo ocurrido este último año a través de un libro –publicado en catalán, neerlandés y francés- resultado de más de seis meses de conversaciones con Mouton con el que quiere enviar un mensaje a Europa. 

Mensaje a Europa

Para empezar, que la crisis política catalana es un asunto que concierne a toda Europa, no solo a España, y que las instituciones europeas deberían tener un papel de mediación. Un papel que, a juicio de Puigdemont, le corresponde al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, "el único que se ha expresado de forma correcta hasta ahora", dice en un libro en el que también subraya que no quiere escapar a su responsabilidad para vivir mejor y que si fuera encarcelado en España está preparado para ello.

"Mi encarcelación complicaría todavía más la posibilidad de una solución política. Sería un enorme error porque no hay nada criminal en lo que hemos hecho. Sería una fiesta y una venganza para el Estado español pero se alejaría de la Europa de los valores que defiendo", señala en otro pasaje de un libro en el que cuenta que la elección de la localidad de Waterloo como lugar de residencia fue escogida al azar.