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PUGNA PARLAMENTARIA

El Gobierno gana al PP el primer pulso por el atajo para acelerar los Presupuestos

La comisión de Justicia tumba el recurso de los conservadores, que darán la segunda batalla el martes en la Mesa

Los populares equiparan a Sánchez con Venezuela y anuncian una guerra sin cuartel para frenar la maniobra

Iolanda Mármol

La mesa de la comisión de Justicia debate una decisión clave para el futuro de los Presupuestos.

La mesa de la comisión de Justicia debate una decisión clave para el futuro de los Presupuestos. / JOSÉ LUIS ROCA

El Gobierno gana el primer pulso al ala conservadora en la recién inaugurada batalla reglamentaria, gris y técnica, pero clave para despejar las posibilidades de éxito de los Presupuestos para el 2019 de Pedro Sánchez. Este jueves la comisión de Justicia rechazó la reclamación del PP para que se anule una enmienda introducida por el PSOE a la ley de violencia de género con el objetivo de reformar otra norma, la de estabilidad presupuestaria, que permitiría al Ejecutivo aprobar el examen previo insoslayable para aprobar las Cuentas: la senda de déficit. Como los socialistas controlan la mesa de esta comisión, las quejas de los populares fueron desestimadas. La previsible indignación se confirmó. La portavoz del PP, Dolors Montserrat, acusó al Gobierno de "totalitarismo" por intentar convertir al Parlamento "en un inicio de Venezuela". Cargó contra la presidenta del órgano, Isabel Rodríguez, por no haber requerido a los letrados antes de rechazar el recurso. La socialista explicó que no había dudas sobre la validez de una enmienda presentada en tiempo y forma. 

Es solo el primer pulso. El próximo martes empieza el segundo, nadie sabe cómo va a terminar y el nerviosismo se palpa en los pasillos. ¿Por qué? Porque no hay precedentes en tres circunstancias clave. Nunca la Mesa del Congreso había tenido una mayoría de signo distinto del Gobierno. Nunca ese órgano ha tumbado la decisión de la mesa de una comisión. Y nunca un Ejecutivo había introducido una enmienda en una ley ajena para modificar una norma que se está tramitando en la Cámara. ¿Tecnicismos tropicales? Sí, pero ahí reside la clave para que Sánchez pueda para reformar a tiempo la ley de estabilidad presupuestaria, cuyo cambio quitaría al Senado la posibilidad de vetar la seda de déficit. Como el Gobierno cuenta con mayoría en el Congreso para esta iniciativa, todo reside en levantar el bloqueo de la Cámara alta cuanto antes. 

Argumentos contrapuestos

Documento

El documento

El documento

Dos meses, calcula el Ejecutivo, que tardaría en reformarla si el PP fracasa en su próximo movimiento: el martes, junto a Ciudadanos, recurrirá ante la Mesa del Congreso la decisión tomada este jueves. ¿Puede este órgano reconsiderar lo que ha decidido la comisión de Justicia? Nunca ha ocurrido. Alegan los conservadores que es legítimo, porque existe una jerarquía, aunque no esté descrita en el reglamento de la Cámara. Se opone el Gobierno, que aporta un ejemplo de 2014 en sentido contrario: cuando Izquierda Plural pidió a la Mesa revocar una decisión de la comisión de Justicia, el máximo órgano desestimó la petición al argumentar que "no corresponde revisar" decisiones puesto que no existe "relación jerárquica". [ver documento adjunto]. 

Lo paradójico es que el argumento lo defendió justamente el PP. Ahora, los populares cambian de tercio. Insisten en que, en definitiva, se votó la decisión y sostienen que, por lo tanto, este martes la Mesa debe votar también. PP y Cs tienen mayoría en ese órgano y anularán la enmienda. Los Presupuestos entrarían entonces en un limbo temporal. Lo previsible, es que por lo menos logren pedir informes a los letrados para estudiarlos más adelante. El revés de la jugada es que, mientras (si no se paraliza), la comisión de Justicia puede seguir el trámite y avanzar mientras los juristas dirimen.

Si los recursos en el Congreso no prosperan, PP y Cs amenazan con llevar el asunto al Tribunal Constitucional.