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Policías y Procés

El 20% de los antidisturbios de la Guardia Civil de Catalunya ha pedido el traslado

Están retenidas 300 solicitudes de cambio de destino de guardias de diversas unidades catalanas

Juan José Fernández

Miembros del GRS de la Guardia Civil, a las puertas de la Conselleria dAfers Exteriors en la Via Layetana de Barcelona durante el registro ordenado por el juez el 20 de septiembre de 2017. 

Miembros del GRS de la Guardia Civil, a las puertas de la Conselleria dAfers Exteriors en la Via Layetana de Barcelona durante el registro ordenado por el juez el 20 de septiembre de 2017.  / RICARD CUGAT

Ya no presta servicio en Barcelona el teniente de la Guardia Civil que mandaba a los agentes del GRS que intervinieron en la Conselleria d'Economia durante la tensa jornada del 20 de septiembre del 2017. El oficial pidió el traslado el pasado invierno, e incluso ha dejado la especialidad tras 12 años de servicio. Fuentes no oficiales de la Guardia Civil confirman que se fue "cansado de este ambiente", explican en referencia al que se creó en torno a las Fuerzas de Seguridad del Estado tras el otoño del 'procés'. 

Este teniente no es el único en causar baja. Han pedido el traslado 16 de los 80 miembros del GRS 4, el Grupo de Reserva y Seguridad que la Guardia Civil tiene en Barcelona, según las mismas fuentes. Sus peticiones de cambio de destino están ya aprobadas, e iban a materializarse este 15 de septiembre, pero el martes 4 publicó una orden el Boletín Oficial de la Guardia Civil por la que todos los traslados de los guardias que trabajan en Catalunya quedan aplazados hasta el 15 de octubre, sin perjuicio de que ese día se aplacen aún más. 

El GRS 4, con base en el acuartelamiento de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), fue uno de los más afectados por los sucesos del 'procés'. Se trata de una de las unidades de este tipo más pequeñas de España (en comparación con las de Madrid o Sevilla, las más grandes, que alcanzan los 200 integrantes). A su ya vieja precariedad de efectivos se unió el repentino y urgente aumento de la demanda de servicios de escolta de edificios y vehículos e intervenciones ante movilizaciones callejeras. Numerosos miembros de la unidad estuvieron 76 días sin librar normalmente.

Más bajas

Las bajas en el GRS 4 forman parte de toda una cascada en la Guardia Civil de Catalunya desde el otoño del 'procés'. No se ha hecho pública una cuantificación oficial de peticiones de traslado ni tampoco el número exacto de agentes destinados en Catalunya "por motivos de seguridad", dicen en la Dirección General de la Guardia Civil. En ese cuerpo policial se abren dos 'ventanas' de traslado al año. Las organizaciones de guardias coinciden en estimar en 500 los que han plasmado en una instancia sus deseos de irse de Catalunya (de un contingente de 2.900 efectivos reales -1.500 en Barcelona- para una plantilla prevista de 3.500 plazas que tiene el 18% de los puestos sin cubrir). Trescientos de ellos tienen concedido ya el cambio, según ha informado Efe. 

Fuentes de la Guardia Civil en Barcelona descartan que todas esas bajas se deban al clima político: "Cada guardia tiene una razón propia para elegir destino, e influyen el arraigo en otras comunidades, intereses familiares, cursos, ascensos..."

En el escalafón de oficiales del cuerpo en Catalunya, sin embargo, el fenómeno se ve con preocupación, pues no pocos de los que piden destino son veteranos, con diez años o más de servicio en la zona, "con los que se pierde experiencia, conocimiento del terreno y de la sociedad, materia gris", explica un capitán con hijos catalanes. 

Para Juan Fernández, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, principal agrupación laboral del cuerpo, "este fenómeno se inscribe en el marco sociopolítico actual de Catalunya, donde se ha pasado de estar bien, en una situación agradable de vida, a estar muy mal, en una situación que afecta a la convivencia. A ningún guardia le gusta que le dejen de hablar en grupos de amigos o que se señale a sus hijos".