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Xavier Domènech dimite "agotado" por las tensiones de los 'comuns'

Renuncia a la dirección de Catalunya en Comú, de Podem, del grupo parlamentario y al escaño

Tras perder el pulso de la renovación de la cúpula, deja a Colau sola al frente de la confluencia

Roger Pascual

Xavier Domènech dimite por sorpresa de la dirección de Podemos en Catalunya. / ALBERT BERTRAN (VÍDEO: ATLAS)

A la misma hora en que Quim Torra ofrecía su esperada conferencia, un terremoto sacudía el siempre resquebradizo espacio de los 'comuns'. Xavier Domènech ha anunciado la dimisión como líder de Podem y Catalunya en Comú. El hasta ahora presidente el grupo de Catalunya En Comú Podem en el Parlament también ha renunciado al acta de diputado.

"Creo que es la hora de dar paso a nuevas personas con ideas frescas y la energía necesaria para llevar a cabo los retos que el país pide los próximos meses, que sin duda serán claves para nuestro futuro", ha explicado en un comunicado que se ha hecho público en Facebook durante la reunión de la ejecutiva de Catalunya en Comú. Dos meses después de las elecciones internas, aún no había cerrado la composición de la nueva cúpula. La confección de la candidatura oficial ya fue un nuevo dolor de cabeza para el hasta ahora líder y generó la enésima bronca en los 'comuns'Elisenda Alamany, portavoz parlamentaria de Catalunya en Comú Podem, era su candidata para acompañarle en una dirección bicéfala y comandar una lista en la que Domènech pretendía que hubiera más peso de los independientes y menos cuotas de partidos. Unos planteamientos que chocaron con las ideas de las cúpulas de ICV y Barcelona en Comú. Adrià Alemany, marido de Colau y miembro de la ejecutiva, acabó decantando la balanza planteando que la alcaldesa fuera la que formara la dupla con Domènech. "Dejar que se petaran a su equipo y que Colau impusiera su opinión es lo que le crucificó y era cuestión de tiempo que renunciara", explica un miembro destacado de la confluencia. 

De esta manera Domènech pone fin ados años y medio de difícil travesía en la política. Su aventura política había empezado de forma inmejorable cuando, siendo un desconocido para el gran público, capitaneó a la sorprendente victoria de la confluencia en En Comú Podem en Catalunya en las elecciones generales del 2015. Un triunfo que repetiría meses después. Persona de confianza tanto de Pablo Iglesias como de Ada Colau, fue el puente entre ambos. Cuando Mariano Rajoy convocó las elecciones catalanas para el pasado 21-D, Domènech tuvo que dejar el Congreso para ser cabeza de cartel por tercera vez. En esta ocasión, y en un escenario menos favorable y muy polarizado, la bandera de los 'comuns' se hundió, perdiendo incluso tres de los 11 diputados que tenía hasta entonces Catalunya Sí que Es Pot, el anterior referente del mundo post-ICV. 

No iba a presentarse a otros comicios

Tras el batacazo, Iglesias le pidió que se presentara a las primarias de Podem Catalunya para pacificar las cosas en su sucursal rebelde, que se quedó fuera de la confluencia por las reticencias de su anterior secretario general, Albano Dante Fachin. Domènech, que ya tenía decidido que no se volvería a presentar a otros comicios, ha durado solo cinco meses como líder de Podem y de los 'comuns', "agotado política y personalmente" por su la etapa de construcción de un proyecto que nació que grandes esperanzas y que deja ahora rodeado de nubarrones. Fiel a su estilo se ha ido sin una mala palabra para ninguno de sus compañeros. "Quizás nos equivocamos cuando le pedimos al Xavi que, tras ganar dos elecciones al Congreso, encabezara unas elecciones catalanas, asumiera la coordinación del nuevo espacio de los comunes y además fuera secretario general de Podemos en Catalunya para ayudar a la confluencia- ha escrito Colau-. Pero yo creo que está bien, por honestidad, que nos preguntemos todos juntos si realmente era necesario que una sola persona asumiera tanta carga". La alcaldesa se queda en solitario al frente del que siempre ha sido el partido de Colau. Mientras se decide quién coordinará el grupo en el Parlament, su escaño de diputado será para Lucas Ferro, número 8 por Barcelona el 21-D.  Elisenda Alamany también ha lamentado su salida destacando que "deja la política institucional una persona honesta, cercana, generosa; un hombre bueno". Un buen tío que prefiere tejer complicidades antes que imponer su opinión era una rara avis en un mundo de liderazgos autoritarios. Agotado de luchar en una jungla plagada de depredadores, ha decidido bajarse del Dragon Khan de los 'comuns' para poder volver a ser profesor universitario en la UAB y dedicarle tiempo a su mujer y su hijo Drac.

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