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UN AÑO DE LOS ATENTADOS EN CATALUNYA

El Gobierno pide información sobre la pancarta contra el Rey a los Mossos y el Ayuntamiento de Barcelona

Señala que el "espacio ciego de seguridad" en el edificio pudo poner "en riesgo" a víctimas y autoridades en el aniversario del 17-A

El Periódico

La pancarta que afirma que el Rey no es bienvenido a Catalunya, este jueves por la noche, 16 de agosto, en el edificio de plaça Catalunya, 9.

La pancarta que afirma que el Rey no es bienvenido a Catalunya, este jueves por la noche, 16 de agosto, en el edificio de plaça Catalunya, 9. / ALBERT BERTRAN

La Delegación del Gobierno en Catalunya ha pedido explicaciones por carta a los Mossos d'Esquadra y al Ayuntamiento de Barcelona sobre si la pancarta contra el Rey colgada el jueves por la noche y retirada el viernes por la tarde por el independentismo en un edificio de la plaza de Catalunya garantizaba la seguridad el día del homenaje a las víctimas del 17-A. Señala que la lona impedía "el control de varias ventanas con vistas" al acto oficial y que ello podría haber puesto "en riesgo" a las víctimas y a las autoridades presentes.

Las cartas van dirigidas al director general de la Policía, Andreu Joan Martínez, y al Comisionado de Seguridad del consistorio barcelonés, Amadeu Recassens

La Delegación del Gobierno señala, en un comunicado emitido por la tarde, que recibió "numerosas muestras de preocupación" por una "posible vulneración" de las "garantías de seguridad", teniendo en cuenta que la pancarta que se desplegó en la fachada del edificio era de grandes dimensiones. Y que la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía había exigido antes del acto la retirada de la pancarta "debido al espacio ciego de seguridad que generaba", pero que dicho requerimiento fue "desatendido". 

Sin control en las ventanas

La pancarta ocupaba, señala, "buena parte de la fachada del edificio, impidiendo el control de varias ventanas con vistas directas al acto", lo que podía "dificultar la plena seguridad del acto y poner en riesgo a las propias víctimas, a los Reyes y a las más altas autoridades del Estado presentes". "La instalación de la lona" generó, añade, "un espacio ciego de aproximadamente 12x2 metros, bajo el que se encontraban distintas ventanas" que quedaron "francas de la necesaria vigilancia policial".

A los Mossos les pide que informen "en la mayor brevedad sobre qué acciones" se tomaron para "garantizar de manera efectiva la seguridad del acto y el normal funcionamiento del mismo". Y requiere información también sobre "las medidas de control llevadas a cabo en el edificio" en el que se desplegó la lona. Y le recuerda que la policía catalana se comprometió, en una Junta de Seguridad el pasado 14 de agosto, a "asumir el control de las alturas" del acto oficial del 17-A.

Al ayuntamiento, le reclama, además de que informe sobre si se garantizó o no la seguridad, que le diga si la instalación de la pancarta la solicitaron o no "quienes la hayan desplegado" y "si se ajusta a las ordenanzas municipales".

El Govern niega riesgos

El Govern aseguró por la mañana que la competencia para instar a la retirada de la pancarta era del ayuntamiento, ya que no suponía ningún riesgo para bienes ni personas. "Solo está justificada una actuación por vía de urgencia, que implique su retirada, si esta instación pone en peligro la seguridad de los bienes y las personas. Y este riesgo lo representa un encolado deficiente que comporte su caída inminente", afirmó la Generalitat en un comunicado. "Si se constata que no es así, como ha sido", añade, "la competencia para instar la retirada es municipal, con la apertura del expediente correspondiente".

Fuentes municipales, por su parte, indicaron a Efe que en los casos en los que una pancarta no tenga un contenido que suponga una ofensa grave no se retira de inmediato, sino que se abre un expediente para comprobar si vulnera las ordenanzas sobre el paisaje urbano, que se puede demorar varios días porque también se tiene que escuchar al propietario del inmueble. En este caso, la resolución ha sido más rápida, porque, han señalado, han sido los propios independentistas que la habían colgado los que la han quitado horas después, tras ser visible durante todo el homenaje. 

La noche de la colocación de la lona

Cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la colocación de la pancarta, el jueves por la noche, se desplazó a la plaza un miembro de la brigada de información del cuerpo, la delegada del Gobierno en Catalunya y un mando de los Mossos. A la Policía le llegó que quien promovió la colocación de la pancarta era una dirigente territorial de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y que la parte de la fachada en la que se desplegó la pancarta correspondía a una vivienda de un propietario muy afín al independentismo.

Desde el primer momento, según fuentes policiales, la Delegación del Gobierno quiso evitar una foto de las Fuerzas de Seguridad del Estado interviniendo contra la pancarta, y quiso que fueran los Mossos, y solo los Mossos, quienes retiraran la pancarta para dejar bien vigilable y sin puntos ciegos la fachada, informa Juan José Fernández. Los Mossos lo valoraron y lo intentaron con una unidad de montaña. 

A las dos y media de la mañana, la Delegación del Gobierno llegó al convencimiento de que no era posible quitar la pancarta sin que hubiera consecuencias en la calle, y decidió optar por la prudencia. Se descartó recurrir a los bomberos, dependientes del Ayuntamiento, considerando que no estarían por la labor. Se buscó evitar que las Fuerzas de Seguridad del Estado quedaran expuestas a una emboscada mediática. Y se volvió a pedir a los Mossos que fueran ellos los que garantizaran la seguridad "en altura".