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EL FUTURO DEL CATALANISMO

Sectores de la antigua CDC negocian una alternativa moderada al PDECat

Los distintos grupos de centro soberanista intentan unificar posiciones

La falta de un líder electoral es el principal handicap de esta estrategia

Fidel Masreal

Ramon Espadaler, Antoni Fernández Teixidó, Santi Vila, Germà Gordó y Lluís Recoder.

Ramon Espadaler, Antoni Fernández Teixidó, Santi Vila, Germà Gordó y Lluís Recoder.

Algo se mueve en el espacio tradicional de Convergència. El congreso del PDECat del pasado fin de semana, en el que se dio el pistoletazo de salida a la dilución del partido en el espacio de la Crida Nacional per la República que impulsa el 'expresident' Carles Puigdemont, ha dado alas a distintos actores y sectores políticos que reivindican la existencia de un espacio político huérfano, el del centroderecha catalanista y soberanista. No solo eso, sino que desde hace semanas estas distintas agrupaciones y personalidades llevan a cabo contactos más o menos formales para tratar de forjar una propuesta política común que pueda presentarse a las próximas elecciones autonómicas.

"Estamos condenados a entendernos", es el concepto básico que impera en espacios como el de Units per Avançar, el partido surgido en buena medida de sectores de Unió pero con numerosas incorporaciones independientes. También en Lliures, marca del 'exconseller' y exdirigente de CDC Antoni Fernández Teixidó, están absolutamente decididos a buscar puntos de acuerdo. Otro tanto admiten Convergents, el partido que ha promovido el también 'exconseller' y exdirigente convergente Germà Gordó.

A todo ello hay que añadir el papel que puedan jugar personalidades como el 'exconseller' Santi Vila, un hombre que estuvo situado en una posición casi de preferencia para suceder a Puigdemont como cartel electoral, o figuras como el exalcalde de Sant Cugat del Vallès y también 'exconseller' Lluís Recoder, entre otros. Todas las fuentes consultadas admiten que desde hace semanas se están produciendo negociaciones para tratar de ocupar el espacio huérfano que dejará la antigua CDC al integrarse en la Crida, y al emprender lo que consideran un proceso de radicalización al servicio de Puigdemont.

Hay espacio

Uno de los más claros en este sentido es Teixidó. "La situación es tan extrema que ya no se trata de nombres, sino de movimientos, partidos y de mucha gente movilizada", explica. A su juicio, se trata de refundar el catalanismo sin reactivar la antigua CiU, sino mediante partidos modernos, siempre desde el espacio del catalanismo "que está mas vivo que nunca". Para el 'exconseller' se trata de una obligación para intentar evitar una nueva mayoría absoluta independentista.

El periodista, profesor de la URL y analista de EL PERIÓDICO Marçal Sintes, está convencido de que existe un espacio ideológico soberanista o independentista de centro o centroderecha, en especial si la Crida de Puigdemont compite con ERC en el terreno del centroizquierda. De hecho, explica Sintes, en el centroizquierda es donde compiten tres opciones -la Crida, ERC y la CUP-, mientras que al otro lado del eje ideológico no existe ninguna. Otra cosa, añade, es que el grueso del electorado se mueve hoy por hoy en el espacio más de centroizquierda. Y que en el espacio soberanista moderado, ya existe una propuesta, que es la que formula Esquerra.

Así, no

Sin duda, una de las personalidades a las que todos aluden es la de Miquel Roca, exsecretario general de CDC, si bien quienes le conocen aseguran con rotunidad que no volverá a la primera linea política. En cualquier caso, le atribuyen una frase definitoria del camino de centro catalanista que se pretende andar: "Así, no". Es decir, una enmienda a todo lo sucedido durante el pasado otoño con las acciones de desobediencia y de proclamación unilateral de la independencia.

Teixidó insiste en que el espacio político que se quiere alcanzar va más allá de Lliures o de Units per Avançar, porque trata de aspirar a todo el espacio político del catalanismo. Una de las dificultades será el eventual encaje con proyectos como el de Gordó, que se define como netamente soberanista, a diferencia del de Teixidó o el de Ramon Espadaler. Con todo, nadie da nada por cerrado ni imposible.

"Estamos ante una ruptura profunda, una inflexión", indica Espadaler respecto a lo sucedido en el congreso del PDECat, con la "liquidación" del espacio de la moderación. "Nos hemos puesto a ello, la inteligencia polítca nos lleva a entendernos, a sumar, vertebrar catalanismo y centralidad política, recuperar el eje fundamental: catalanismo como motor de cambio y estabilidad política".

El quién

En cualquier caso, los contactos están todavía en fase inicial, y uno de los hándicaps (aparte de que, por ejemplo, el espacio independentista de Gordó choca con el de Teixidó, no independentista) es el del nombre que pudiera ponerse al frente de la operación. Según fuentes cercanas al 'exconseller' Santi Vila, este se muestra dispuesto a colaborar porque también ve necesario ocupar el espacio del centro. Pero su situación procesal -está pendiente de juicio- hace que sea improbable que se sitúe al frente del proyecto. Con todo, Vila compartiría la necesidad de actuar en defensa de un soberanismo compatible con el respeto al ordenamiento constitucional.

Temas: Santi Vila

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