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REUNIÓN BILATERIAL

La Generalitat presiona al Gobierno para hablar de presos y referéndum

El 'conseller' Maragall aprieta a Batet para incluir ambos puntos en la comisión bilateral de la semana que viene en Barcelona

Se compromete a avisar a Borrell antes de inaugurar nuevas delegaciones exteriores o reabrir antiguas

Iolanda Mármol / Fidel Masreal

Maragall y Borrell se saludan al inicio de su reunión en Madrid. 

Maragall y Borrell se saludan al inicio de su reunión en Madrid.  / DAVID CASTRO

La primera reunión bilateral Gobierno-Generalitat tras siete años se celebrará en Barcelona la próxima semana pero todavía no hay consenso sobre qué puntos se deben abordar, ni día cerrado. El 'conseller' de Acció Exterior, Ernest Maragall, anunció este lunes a la ministra Meritxell Batet que debe incluir en el orden del día la situación de los dirigentes independentistas presos y el derecho de autodeterminación de los catalanes. La exigencia quedó en el aire. Ambas partes se han dado de plazo hasta el miércoles para definir exactamente qué asuntos se abordarán. 

El ministerio reconoce que Maragall planteó el requisito pero todavía no adelanta si aceptará o no discutir formalmente sobre dos temas tan espinosos, cuando su voluntad era allanar el camino de la distensión con temas más tangibles: inversiones, traspasos pendientes y la retirada de recursos de anticonstitucionalidad presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy contra leyes sociales del Parlament y que Pedro Sánchez se ha comprometido a retirar. 

El 'conseller'  insistió sobre la necesidad de que el asunto de los presos y el referéndum quede formalmente detallado "de forma explícita" en el orden del día "con la misma intensidad" que los asuntos que el Gobierno tiene previsto incluir.  Admite Maragall que la reunión preparatoria con Batet fue cordial y que constató la voluntad de distensión, pero advirtió que, sin estas dos cuestiones sobre la mesa, " va a ser muy difícil avanzar".

Aún así, no llegó a situar la inclusión de ambos temas como línea roja que pudiese dinamitar el encuentro. "No contemplo un escenario de desacuerdo que impida la reunión. Espero que haya una expresión formal clara y explicita", señaló tras su reunión con la ministra.

Maragall explicó que, al ser el presidente de la comisión bilateral (el último turno, hace siete años, fue del Gobierno) ha decidido que la reunión se celebre en Barcelona, algo que fuentes del ministerio indican que Batet ya tenía intención de plantear, como símbolo de la voluntad de diálogo. El 'conseller' dio fe de esa actitud. 

En su encuentro con el ministro de Exteriores, Josep Borrell, Maragall se comprometió a notificar al Gobierno la inauguración de nuevas delegaciones en el extranjero y de la reapertura de las ya existentes. Alega que si la Generalitat volvió a poner en activo cinco delegaciones sin previa notificación fue por una "diferencia de interpretación" y se comprometió a seguir "el procedimiento previsto", según el cual la Generalitat debe anunciar al Gobierno su intención y el ministerio eleva un informe preceptivo no vinculante.

El proceso de diálogo institucional tras años de silencio se concretó este lunes también con el encuentro entre el 'president' Quim Torra  y la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera. No generó grandes concreciones pero Torra reclamó la reunión urgente de la Junta de Seguridad por tres motivos: amenaza terrorista; crecimiento en los ataques fascistas e inclumplimiento de los acuerdos adoptados en la última reunión, hace un año.