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CONGRESO DEL PP

Casado exige respeto para que los compromisarios voten "en libertad y sin presiones"

Dice que buscará un lugar a Feijóo para que haga más política nacional y sugiere que quiere a Cospedal en activo

Pide ser líder del PP para convertirlo en el partido "de los balcones y las banderas" y hacer que Tabarnia sea realidad

Gemma Robles

Pablo Casado durante su discurso.

Pablo Casado durante su discurso. / DAVID CASTRO

El aspirante a la presidencia del PP, Pablo Casado, ha exigido este sábado respeto a los más de 3000 compromisarios que, en esta decisiva jornada congresual, van a elegir entre él y Soraya Sáenz de Santamaría para llevar a partir de ahora las riendas del partido,  una vez que Mariano Rajoy da un paso atrás oficialmente. Casado ha asegurado que no ha llamado a ninguno de los que tienen en esta última fase derecho a voto porque no quería "incomodar" y que sintieran lo que en algunas ocasiones le han hecho sentir a él mismo cuando tocaban congresos nacionales o regionales. "Quiero que toméis una decisión libre, democrática, sin etiquetas", ha enfatizado en un discurso que tuvo mucho de arenga a sus fieles y a aquellos indecisos de última hora que, según la estrategia de Casado, podrían verse animados por un mensaje de vuelta a las esencias más conservadoras del partido que fundó Manuel Fraga.

Pasando en el atril un calor notable que se reflejaba en su rostro y en una alocución bastante más mitinera y breve que la pronunciada minutos antes en ese mismo escenario por Santamaría, Casado ha apostado por admitir la legitimidad de los compromisarios y no solo la de los militantes, esto es, los que en primera vuelta de ese proceso dieron la victoria a su competidora. Según el dirigente popular, lo que le toca en estos momentos a sus compañeros con derecho a pronunciarse en una urna del PP es elegir "con libertad", sin pensar en "llamadas" recibidas por otros y con ambición de un futuro "que no hay que esperar sentados, si no salir a buscar". "¡Venid conmigo!", llegó a proclamar, provocando gritos de "presidente, presidente" y una de las varias ovaciones que le dedicaron en pie sus seguidores.

Como también hiciera Sáenz de Santamaría, el aspirante ha leído los nombres de muchos de los populares que quiere trabajando con él si gana y ha asegurado que después de las votaciones y nunca antes, se sentará a buscar una "verdadera integración" y no un reparto "de los puestos que sobren. Con ese comentario trataba de propinerle un revés a la otra candidata, que se mostró dispuesta a ceder a Casado y los suyos puestos en su lista como vocales de su libre designación, pero avisando previamente de que su secretaria general sería, si obtiene la victoria, la exministra Fátima Báñez.  "Yo no voy a hacer pública ahora la estructura porqu quiero una integración real y al máximo nivel y no voy a dejar los puestos que sobren si no en el máximo nivel, eso es la unidad. Yo me comprometo a integran a todo el equipo de Soraya Sáenz de Santamaría que ella crea necesario", ha señalado.

Feijoo, Cospedal, exministros y candidatos

En este contexto, Casado ha intentado hacer guiños a todos los territorios aunque tuvo una mención muy especial: la referida al gallego Alberto Núñez Feijoo, quien en principio partía como favorito para suceder a Rajoy que tiró la toalla porque, según aseveró hace semanas, tenía un compromiso con Galicia como presidente de la Xunta que no podía abandonar.  El hasta hace poco vicesecretario de comunicación del PP se ha comprometido a luchar para que Feijoo acepte tener mayor papel en la política nacional, en caso de que él gane el congreso.

También ha tenido múltiples palabras de reconocimiento y cariño para Dolores de Cospedal (a la que Santamaría evitó mencionar) y ha recordado que de momento tiene un puesto en la Ejecutiva como presidenta del partido en Castilla La Mancha y que tiene tiempo por delante para decidir si quiere mantenerlo, dando a entender que él está a favor de que lo haga y sea de nuevo candidata en esa tierra. Asimismo ha confirmado la integración de exministros como Juan Ignacio Zoido, Rafael Catalá, Dolors Montserrat o Isabel García Tejerina en su equipo, además de garantizar a Elio Cabanes;  Manuel García Margallo o José Ramón Hernández que tendrán puesto en la Ejecutiva Nacional.

Orgullo de Rajoy con matices

Casado ha empezado su discurso refiriéndose directamente a Rajoy a al "orgullo" que ha sentido por ser su vicesecretario de comunicación en el partido en los últimos años. Eso, después de que se le haya acusado de poner en duda su legado durante la campaña. No obstante, ha sacado o colación que eso le supuso ir a platós de televisión o protagonizar ruedas de prensa que nadie quería dar "en las peores circunstancias del gobierno". Tampoco ha ocultado que su empeño en "recuperar la ilusión"; impulsar una "renovación tranquila, constructiva y de futuro" y seguir defendiendo un proyecto de unidad que saque pecho por Fraga, Aznar y Rajoy responde a que quiere un partido que vuelva a sacar 11 millones de votos y no se conforme con los cinco que le dan las últimas encuestas.

A continuación ha dicho que habrá honestidad en un PP donde no se permitirá la corrupción; que seguirá poniendo en el centro la seguridad y a las víctimas, que defenderá la familia y se opondrá a la ley de eutanasia  y, sobre todas las cosas, se defenderá la unidad de España desde un partido que será "el de los balcones y las banderas", que no cederá al "plan Torra" como no lo ha hecho, ha segurado, con el "plan Puigdemont" o el "plan Ibarretxe", este es la 'era Aznar'. Sobre Catalunya ha apuntado concretamente que él y su proyecto pueden hacer que Tabarnia sea una realidad,  que los populares recuperen territorio y que no haya complejos allí en proclamar lo que él mismo proclamó este sábado a gritos ante su auditorio: "¡Viva el PP!""¡Viva España!". 

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