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El Govern prepara una nueva ley de memoria histórica

El texto integrará las tres normas actuales y ampliará el alcance a otros ámbitos

Reserva al Executiu la posibilidad de retirar simbolos franquistas sin contar con los ayuntamientos

Xabi Barrena

El Govern prepara una nueva ley de memoria histórica

Transcurridos casi 80 años del fin de la guerra civil y 43 de la muerte del dictador se expande la sensación de que se está ante el último tren hacia una ley efectiva la memoria histórica. En España, donde aun descansan los restos de miles de personas en las cunetas de las carreteras comarcales, la extinción de la memoria viva, la que guarda en el recuerdo aquellos datos que no fueron escritos o bien se destruyeron, supone todo un ultimátum para las instituciones democráticas. Según ha podido saber EL PERIÓDICO el Govern está preparando ya una nueva ley de memoria histórica que pretende resolver aquellas fisuras que las anteriores dejaron abiertas en Catalunya.

“Es una cuestión de país, de memoria colectiva y una prioridad para el Govern que la memoria histórica forme parte de los valores de la sociedad y que se dé cumplimiento a preceptos de la justicia internacional como son los de verdad, justicia, reparación y voluntad de no reiteración”, expone a este diario la ‘consellera’ de Justícia, Ester Capella, a este diario.

"Objetivo de país"

La nueva ley, que en breve se debatirá con entidades sociales y partidos políticos, reúne a sus tres antecesoras ya en vigor, la del Memorial Democràtic, la de las fosas comunes y la de las reparaciones a las víctimas, y las cohesiona con un nuevo cemento, el ‘objetivo de país’.

“Se han normalizado símbolos fascistas, se ha reinterpretado la historia y todo ello ni permite el duelo ni cierra heridas”, prosigue Capella. En este nuevo concepto de ‘objetivo de país, la nueva ley prevé que el Govern no tenga que debatir con las entidfades locales la retirada de símbolos franquistas, por ejemplo. Es decir, que, en el caso de Tortosa y su momento a la batalla del Ebro, el Ejecutivo catalán, si hubiera habido esta ley en vigor, habría podido proceder a su derribo sin interactuar con el ayuntamiento. Pero en Tortosa, donde la decisión de mantener el símbol fue apoyado por una consulta popular, la ley ya llegará tarde.

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