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NEGOCIACIONES

La torna del Govern

El casi empate en votos entre JxCat y ERC obligó a los posconvergentes a ceder una 'conselleria'

Puigdemont retiró el ofrecimiento de Cultura para poner Ensenyament sobre la mesa

Xabi Barrena

La torna del Govern

ACN / Rafa Garrido

Comparada con otras, de cuya aridez puede compararse con el desierto del Mohave, la negociación entre Junts per Catalunya y ERC a propósito del Govern fue comparativamente fluida. Si se evitan las comparaciones, fue seca, sí. Con puntos clave de fricción, pero sobrellevable. Se partía de una base, la conllevancia vivida ya en el Govern anterior, en que las consejerías se repartieron 58%-42% (a favor de CDC/PDECat). Lo ajustado de la victoria, en la trinchera independentista, esos 12.000 votos de diferencia a favor de los de Carles Puigdemont, provocó que se desplazara el fiel de la balanza hasta el 50%.

Eso significaba que, con respecto al 2015, debía traspasarse un departamento del área de los posconvergentes a la de los republicanos, a modo de torna para completar el peso como hacían en las panaderías, años ha. Pero, ¿cuál? El primer candidato fue el de Cultura, afirman fuentes de la negociación. Parece incluso que ambas partes lo veían con buenos ojos… hasta que llegaron órdenes de Bélgica, donde se hallaba entonces Carles Puigdemont. Era finales de febrero y el 'expresident' todavía no había iniciado su viaje aún sin retorno a Helsinki, pasando por el penal de Neumünster y Berlín.

Siempre según fuentes conocedoras de los entresijos de las conversaciones, el 'expresident', el día después de departir generosamente en el tiempo con distintas personalidades de la cultura catalana, pasó a considerar la consejería del ramo como "estratégica". Eso conllevó un cambio en la negociación. Así, sin previo aviso y a mitad de una reunión, se comunicó a los republicanos que se retiraba de la mesa Cultura y, a cambio, se ofertaba Ensenyament.

Desconfianza mutua

La medida fue tomada con visible escepticismo por ERC. Ensenyament cuenta con una partida presupuestaria mucho más amplia que Cultura. Mientras la primera ronda los 5.000 millones, la segunda se acerca a los 300. Demasiada generosidad. Huelga decir que el historial de recelos, ataques, dardos y puñales, entre estos dos partidos es amplio. Y el resentimiento igualmente extendido en ambas fuerzas.

Los republicanos pidieron un receso para poder debatir y tras el mismo dieron muestras de hasta dónde llegaba su incredulidad. No se conoce el contenido de lo hablado extramuros, pero sin duda debieron de pensar que había gato encerrado porque su contraoferta fue pedir Governació, de un presupuesto del orden del de Cultura, pero de mayor empaque político. Los posconvergentes no daban crédito, apuntan las fuentes. Ahí se inició el toma y daca que acabó con la aceptación de ERC de hacerse con Ensenyament.

Repartido el Govern, la gran batalla negociadora se dio con el llamado 'décimo cuarto departamento'. La Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals. La 'corpo'. El 'statu quo' de la legislatura anterior pasaba la propuesta de los posconvergentes para la CCMA y TV-3 y la de ERC para Catalunya Ràdio. Para esta legislatura las tornas se han cambiado. Serán los republicanos quienes pongan sobre la mesa un nombre para presidir la 'corpo' y otro para la tele y JxCat harán lo propio con la radio.