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HACIA UNA DIRECCIÓN BICÉFALA DE LOS 'COMUNS'

La enésima bronca en el partido de Colau

La confección de las listas para las primarias tensa la confluencia

"Es una purga de 'indepes'", denuncia un miembro de la ejecutiva

Roger Pascual

Xavier Domènech y Ada Colau, en la asamblea fundacional de la confluencia de los comuns.

Xavier Domènech y Ada Colau, en la asamblea fundacional de la confluencia de los comuns.

Ada Colau toma las riendas del partido de Colau. Los 'comuns' están dirigidos hasta ahora en solitario por Xavier Domènech. En menos de un mes se renuevan los cargos de la confluencia, que pasará a tener una dirección bicéfala. Elisenda Alamany, portavoz parlamentaria de Catalunya en Comú Podem, se perfilaba como la candidata a acompañar a Domènech al frente de la formación en una lista en la que el actual coordinador pretendía que hubiera más peso de los independientes y menos cuotas de partidos. Pero, ante la falta de acuerdo, Colau y su entorno tomaron cartas en el asunto y decidieron postular a la alcaldesa para hacer 'ticket' con Domènech, generando la enésima bronca en un partido nuevo que repite los viejos vicios de la izquierda alternativa.

La primera ejecutiva se confeccionó hace un año sin la presencia formal de Podem, después de que el entonces líder morado -Albano Dante Fachin- descabalgara de la confluencia en el último momento a la sucursal de Pablo Iglesias (anexionada 'de facto' tras la elección de Domènech como secretario general de Podem Catalunya). En las primarias de ahora a los órganos de dirección de los 'comuns' se presentarán tres listas: la oficial, la de los anticapitalistas (llamada Desbordem y capitaneada por la diputada en el Congreso Sònia Farré) y la de 'comuns' federalistes (que este miércoles presentó su candidatura en la que reclaman marcar más distancias con el independentismo). Todo el mundo da por hecho la lista de Domènech es la que se llevará el gato al agua como ya ocurrió con la primera ejecutiva que le costó al líder de los 'comuns' literalmente una úlcera.

Desde el entorno de Domènech señalan que el actual coordinador de la confluencia y Colau fueron los nombres que generaron más consenso en la confección de las listas, que Domènech ha anunciado este jueves. Y atribuyen las tensiones surgidas a las habituales que hay en estos casos. Pero otras fuentes de la ejecutiva perfilan un pulso más agrio que ha acabado ganando ICV y Barcelona en Comú. "Es una purga de 'indepes'. La primera víctima pública ha sido Elisenda [que nunca ha ocultado que es soberanista]. Se han pasado de frenada", señala un miembro de la ejecutiva. Algunas voces hablan de gestos feos, atribuyendo a "fuego amigo" que se hiciera llegar a la prensa un post independentista de Alamany hace 10 años en su fotolog con la intención de dañar la imagen de la portavoz en pleno debate sobre quién debía acompañar a Domènech en la dirección del partido.

Domènech encargó inicialmente al independiente Marc Parés la confección de una lista para la ejecutiva en la que hubiera una fuerte presencia de independientes y superara las lógicas de partido. Pero el resultado no convenció a las cúpulas de algunas formaciones, que cuestionaron especialmente que la portavoz en el Parlament fuera colíder de la confluencia y presentaron una lista alternativa sin ella: coincidiendo con que Domènech siguiera al frente, proponían poner a su lado a Lucía Martín (diputada en el Congreso) o a Candela López (exalcaldesa de ICV en Castelldefels). Con Parés apartado de la confección de la listas (en la que irá finalmente en el número 3), Adrià Alemany, marido de Colau y miembro de la ejecutiva, fue según varias fuentes el que acabó decantando la balanza al situar a la alcaldesa sobre la mesa. Colau, que lidera el consejo nacional de la formación (cargo simbólico), no forma parte de la dirección. Si, como todo apunta, triunfa su candidatura a la codirección su liderazgo 'de facto' tendría además plasmación formal.

En la candidatura de 30 candidatos para la ejecutiva hay independientes como Parés o Xavi Matilla, aunque habrá que ver cuántos de ellos terminan en el núcleo directivo, que solo se conocerá tras conocerse los resultados de la votación. Quien no estará es Joan Josep Nuet, al que Domènech propone para el consell nacional. Algunos ven en esta lista oficial una forma de "cerrar" la confluencia, otros lo tildan de "paso atrás" y hay quienes incluso lo ven como un "tiro al pie". Otros denuncian "muchos nervios" y advierten del riesgo de pegar un portazo a los independientes que puedan sentirse atraídos por este proyecto. Elisenda Alamany, que seguirá siendo portavoz en el Parlament, ya ha comunicado que renuncia a estar en el núcleo directivo o en la ejecutiva. Fuentes de la dirección lamentan que se haya perdido la oportunidad de "abrir el partido a distintas sensibilidades y a independientes y dar un paso adelante para eliminar las cuotas de partido". Y lamentan que más que un nuevo partido "parece Iniciativa 2.0". 

Otras fuentes de la dirección niegan esta visión y recuerdan el esfuerzo y generosidad de ICV en todo este proceso. Destacan que "los liderazgos de Xavi y Ada son incuestionables". Y advierten que situaciones como las que se están viviendo solo hacen que "reventar confianzas" entre personas que provienen de espacios políticos distintos y que apenas hace un año que conviven en este "embrión de partido". Un joven partido que apenas tiene un año pero que sufre de la eterna confrontación y fragmentación interna de la izquierda.

'Pressing' para marcar distancias con el independentismo

El miércoles se presentó la candidatura de 'Comuns' Federalistes, que ya habían recogido firmas con anterioridad para reclamar marcar distancias con el independentismo y que habían presionado para que en la última asamblea organizativa hubiera un posicionamiento claro en este sentido. Detrás de ellos hay muchos miembros de la vieja guardia de ICV, como el 'exconseller' Joan Saura (presente en la presentación de la candidatura) pero como señala José Luis Atienza, su portavoz, también de otros espacios de los 'comuns'.  "ICV está presente pero suma diversa con gente también de Podem, EUiA, PSUC Viu, Barcelona en Comú que pide ve un déficil en nuestra propuesta nacional y que quiere cambiar el rumbo". No cuestionan los liderazgos de Domènech y Colau, pero reclaman no acercarse tanto al mundo independentista. "No es un problema de nombres, nos parecen bien Colau y Domènech, pero hay que marcar distancias con el independentismo y tener un modelo de Estado coherente del que ahora solo hay dos pinceladas. Tener una propuesta concreta, defenderla y negociarla aprovechando la ventana de oportunidad que se abre con el Gobierno socialista. Tenenmos que cambiar la política del partido para que se parezca más a sus militantes".