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ARTÍCULO 155

El Gobierno central prepara una toma de posesión "constitucional" para Torra

"Nosotros queremos un tipo de acto diferente, íntimo, discreto, con gestos simbólicos", afirma el 'president' electo

El Periódico

Quim Torra durante su discurso ante los diputados.

Quim Torra durante su discurso ante los diputados. / ALBERT GEA (REUTERS)

El Gobierno central prepara una toma de posesión "constitucional" para el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y podría celebrarse entre mañana miércoles y el viernes siempre que el Rey ya haya firmado el decreto de nombramiento, según han explicado a Europa Press fuentes cercanas.

Antes del acto, el Rey debe nombrarle formalmente y publicarse el decreto de nombramiento ratificado por el presidente Mariano Rajoy en el Diari Oficial de la Generalitat (Dogc) y en el Boletín Oficial del Estado (BOE): para este procedimiento no existen plazos fijados.

Una vez se publique el nombramiento, la toma de posesión deberá celebrarse antes de cinco días, y las citadas fuentes apuntan a que podría ser entre el miércoles y el viernes de esta semana, siempre según cuando se publique el nombramiento.

Organización del acto

En virtud del artículo 155 de la Constitución, la organización del acto recae en el Gobierno central, que es quien tiene ahora las riendas de la Generalitat, y el Ejecutivo de Rajoy se asegurará de que todo se llevará a cabo según la legalidad democrática vigente.

Las citadas fuentes señalan que no se descarta la asistencia de miembros del Gobierno central y que se seguirán respetando los símbolos propios de Catalunya: tanto en los actos de toma de posesión de Artur Mas como en el de Carles Puigdemont solo había una bandera catalana y no se colocó ninguna bandera española ni el retrato del Rey.

Hasta que se celebre la toma de posesión, Torra "estará bajo supervisión del Gobierno central" y no tendrá plena autonomía, teniendo en cuenta que la dirección de la Generalitat seguirá estando en manos de Rajoy hasta que se configure un Govern que se comprometa a respetar la legalidad vigente.

Acatar el Estatut y la Constitución

Está por ver qué fórmula elegirá Torra para asumir su cargo, teniendo en cuenta que el Gobierno central exigirá que lo haga acatando el Estatut y la Constitución, existiendo la posibilidad de que lo haga precisando que lo hace 'por imperativo legal'.

Hasta el Govern de Carles Puigdemont, la toma de posesión del presidente había seguido un mismo esquema: el presidente del Parlament preguntaba al investido si prometía 'cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente de la Generalitat de Catalunya con fidelidad al Rey, a la Constitución, al Estatut y a las instituciones nacionales de Catalunya'.

Pero en la toma de posesión de Puigdemont, la entonces presidenta del Parlament, Carme Forcadell, cambió la fórmula utilizada y preguntó al expresidente si prometía 'cumplir lealmente las obligaciones del cargo de presidente de la Generalitat con fidelidad a la voluntad del pueblo de Catalunya representado por el Parlament', sin alusión alguna al Estatut, la Constitución y el Rey.

Aquel episodio acabó en los tribunales, aunque no tuvo consecuencias: Unión Cívica Española-Partido por la Paz denunció que Puigdemont no prometiera o jurara lealtad al Rey y a la Constitución, pero el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) rechazó la querella.

La fórmula que utilicen para asumir el cargo el próximo presidente del Govern y sus consellers será clave para poner fin a la intervención de la autonomía a través de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Rechazo de Torra

El 'president' electo se ha mostrado contrario a que el Gobierno central organice el acto de toma de posesión, aunque ha admitido que no ha recibido una comunicación formal sobre que finalmente vaya a ser así. A su juicio, el acto debe de organizarlo la Generalitat.

"Nosotros queremos un tipo de acto diferente, íntimo, discreto y muy sencillo, con gestos simbólicos que nos permitan demostrar la situación de excepcionalidad y de tristeza que vivimos" por la pérdida de las instituciones y el encarcelamiento de varios dirigentes, sumado a la marcha al extranjero de muchos otros, ha destacado.