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COMPARECENCIA DESDE BERLÍN

Torra pide cita a Rajoy para levantar el 155 y el control de las finanzas

Puigdemont asegura desde Berlín que el objetivo del nuevo Govern es agotar la legislatura

Carles Planas Bou

Quim Torra, en primer plano, y Carles Puigdemont detrás, en la rueda de prensa de este martes en Berlín. / TOBIAS SCHWARZ (AFP) / ATLAS VÍDEO

Conciliador pero decidido a seguir trabajando por la construcción de una Catalunya independiente. Así ha sido el tono del nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, que este martes se ha reunido en Berlín con su predecesor, Carles Puigdemont, para encarar el rumbo del nuevo Govern. El 'president' electo ha asegurado, en una rueda de prensa conjunta, que contactará por carta con Mariano Rajoy para abrir un período de "desescalada" y diálogo con el Estado. "Ponga día y hora", ha reclamado al presidente del Gobierno, con la exigencia de que se levante el 155 y el control desde el Estado de las finanzas de la Generalitat.

Aunque Puigdemont ha reiterado que será su sucesor quien tome todas las decisiones del nuevo Govern, el encuentro ha vuelto a ilustrar que la opinión del 'expresident' seguirá teniendo mucho peso. "Estoy aquí para rendir homenaje al presidente legítimo; yo seré el auxiliar", ha afirmado Torra. Puigdemont espera en Berlín, mientras tanto, una decisión de la justicia alemana sobre la petición de extradición solicitada por España.

Tras ser investido este lunes en segunda votación como 131º presidente de la Generalitat, ambos dirigentes de JxCat han exigido la retirada del artículo 155 de la Constitución, algo que debería suceder a partir de este jueves cuando Torra nombre al nuevo Gabinete catalán. Reclaman también la devolución del control financiero, actualmente en manos del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Torra ha añadido que no aceptará que el Estado se niegue a ello. Los elegidos como nuevos 'consellers' siguen siendo una incógnita.

Por su lado, Puigdemont ha asegurado que con Torra "Catalunya está en buenas manos" y ha desmentido que él hablase de un nuevo Gobierno de transición temporal y de una legislatura más corta de lo habitual. Así, según la ley catalana, Torra podrá convocar nuevas elecciones a partir del próximo 27 de octubre, una posibilidad que no tiene por qué convertirse en realidad. 

Silencio sobre los tuits

Controvertido en casa por sus artículos y tuits de aire xenófobo, Torra se ha negado a responder sobre ello y ha querido presentarse en su primera comparecencia frente a la prensa internacional como un miembro del europeísmo liberal, a favor del libre comercio y de la unidad de Catalunya. Asimismo, ha denunciado la situación que le ha llevado al frente de la Generalitat. "Es absolutamente inimaginable en Europa que cuatro otros diputados con sus derechos intactos no hayan podido ser investidos como presidente", ha lamentado.

Preguntado sobre cómo su misión independentista afectará a los que se oponen a ella, ambos han asegurado que Torra gobernará "para toda Catalunya", aplicando medidas sociales, como la ley contra la pobreza energética, y otras del anterior Ejecutivo que se dirigían a beneficiar al conjunto de los catalanes. Así, ha citado la proclamación de la República catalana de Francesc Macià para lanzar un mensaje de "fraternidad a todos los pueblos de España” y ha asegurado que “defender la república catalana es una manera de defender la república española”.

Antes de poner rumbo a la capital alemana Torra había asegurado en una entrevista en Catalunya Ràdio que el gobierno catalán debería haber “mantenido” la Declaración Unilateral de Independencia (DUI). Hace pocas semanas el propio Puigdemont también confesó que había sido un “error” suspender la declaración de independencia para abrir una puerta al diálogo a Madrid que siguió cerrada.

Sin embargo, en Berlín no se ha mencionado el tema y se ha insistido en retirar el 155, formar un nuevo ejecutivo y negociar con Madrid un camino para poder seguir impulsando la vía soberanista. Con eso, los dirigentes de JxCat pretenden hablar un período más sosegado donde sentarse a negociar con Madrid. “Ahora la pelota está en el campo del gobierno español”, ha apuntado Puigdemont.

Mientras tanto el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, se han reunido esta mañana en Moncloa para abordar el nuevo panorama político catalán y cerrar filas en un frente para “defender la legalidad constitucional”. Populares y socialistas han acordado que ante cualquier nueva ilegalidad por parte del nuevo ejecutivo catalán se responderá con la reactivación del 155, una medida punitiva que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, aboga por mantener a pesar de la elección de Torra como nuevo presidente.