Ir a contenido

El legado del 15-M pide "más democracia"

La politóloga Cristina Monge presenta un libro sobre el movimiento en su séptimo aniversario

Parlon tacha de "revolución" el 15-M y critica que no haya una "regulación global" del capitalismo

Júlia Regué

Fotografía del movimiento 15-M acampado en la Puerta del Sol en mayo del 2011.

Fotografía del movimiento 15-M acampado en la Puerta del Sol en mayo del 2011. / JOSE LUIS ROCA

A una semana de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, hubo una eclosión. La del 15-M. Se abarrotaron plazas y calles con el clamor de ciudadanos hartos. A las puertas de su séptimo aniversario, la politóloga Cristina Monge repasa el legado de aquel movimiento en su libro '15-M: Un movimiento político para democratizar la sociedad'. 

En una rueda prensa celebrada en Barcelona, la autora ha compartido impresiones con la socialista Núria Parlon. Para la autora, el 15-M propinó la politización forzosa de la ciudadanía, que "no buscaba tomar el poder, sino cambiar las agendas, el debate publico, el imaginario, el significado de las palabras". Parlon lo define como "toda una revolución", que se forjó alejada de la clase política. "Nadie se esperaba en un momento de colapso del sistema por esta crisis que nadie supo ver", ha comentado, y ha definido que el salto a la calle se dio tras el deterioro de las condiciones de vida de los jóvenes que no lograban equilibrarse al nivel de vida de sus padres.

Lo comparte la autora, que lo ha ejemplificado como un contrato entre generaciones que se vio truncado: "Los padres pensaban que si sus hijos estudiaban y aprendían idiomas vivirían mejor que ellos. Y no ha sido así", ha señalado.

En aquel entonces, el paro juvenil superaba el 50%. Parlon ha achacado la explosión de la crisis a "un sistema económico-financiero capitalista que campa sin regulación global" y que, además, "no permite mantener estándares del Estado del bienestar como en los años cincuenta".

Desconcierto

Mientras se llenaban las plazas, los políticos no veían la magnitud del movimiento. Ni lo entendían. El consultor político Antoni Gutiérrez-Rubí ha destacado una "ausencia y miopía política e informativa" de lo sucedido.

Ha explicado que, tras la publicación de un artículo suyo sobre la cuestión, cuando no se había tratado en otros medios de comunicación, sólo le llamó una persona: "Fue el jefe de gabinete de un banco. Quería que se lo contara al presidente", ha afirmado, aún perplejo. "Las empresas comenzaron a entender que aquí pasaba algo, antes que los medios y los partidos", ha señalado.

Más democracia

¿Y qué lecciones nos ha dado el 15-M? Para Parlon que "más allá de la institucionalización política del sistema de partidos hay un sustrato social y un activismo que a día de hoy es capaz de activarse con rapidez para reivindicar los derechos de la ciudadanía".

Aún así, ha insistido en que "no se le puede pedir que cambie las reglas del juego cuando no tiene capacidad real de poderlas cambiar". "Entonces, ¿cómo tiene que venir el cambio?", se ha preguntado. Y ha llamado a forjar acuerdos y políticas globales que "piensen en una sociedad mucho más democrática, con las personas al centro, y no bajo los intereses depredadores de algunos".

Le ha tomado el hilo Monge: "Rubalcaba decía que el 15-M demostró que el sistema institucional está lleno de aluminosis. Tenemos que preguntarnos qué hacemos con el edificio, porque no quieren construir un edificio. No quieren el poder, quieren transformarlo", ha añadido. Y: "Ante de la crisis de la democracia, más democracia", repensándola a través de la participación ciudadana. "La democracia es demasiado delicada para dejarla en mano de unos pocos", ha sonreído.

Crítica a su apropiación

Parlon ha criticado que haya formaciones políticas que se hayan apropiado del espíritu de este movimiento. "Mucha gente dice que los del 15-M ya se han acomodado porque lo asocian a un partido. Y como se presenta a las elecciones y pasa a ser un partido que juega dentro de la lógica de la democracia representativa, la nueva política se arruga y en poco tiempo tiene todos los defectos de uno viejo", ha señalado, en una clara alusión a Podemos y a sus formaciones colindantes. "No hay un 15-M, hay muchos", ha remachado Monge.

0 Comentarios
cargando