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LA LEGISLATURA CATALANA

El Parlament aprueba la investidura a distancia

La norma tendrá una vida limitada, hasta que el Gobierno presente su anunciado recurso

Las miradas en el pleno se han centrado en la reunión de JxCat del sábado en Berlín

Roger Pascual Xabi Barrena

Elsa Artadi durante la sesión de hoy en el Parlament. / JOAN CORTADELLAS

Elsa Artadi durante la sesión de hoy en el Parlament.
Reforma la Ley de Presidencia por 70 votos a favor y 64 y en contra de la doctrina del Constitucional.

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"¿Estamos ante el último acto previo a la constitución de un Govern que cumpla con las leyes o bien ante el primero de precampaña electoral?". La duda expresada por Inés Arrimadas en el hemiciclo resume el ambiente de la sesión parlamentaria de este viernes, donde la mirada se dirigía más a lo que puede suceder el sábado en Berlín, con la reunión de Junts per Catalunya, que en lo que sucedía en el Parlament. Las palabras de la líder de Ciutadans antecedieron a la aprobación, por el bloque independentista, de la modificación de ley de la presidencia en aras a permitir una investidura a distancia, evidentemente de Carles Puigdemont, pese al dictamen en contra del consultivo Consell de Garanties Estatutàries.

Pero que nadie se engañe. Esta vez, y a diferencia de lo ocurrido los días 6 y 7 de septiembre, no hay desobediencia a la vista. El Gobierno ha aprobado iniciar los trámites para recurrir la reforma y cuando el Tribunal Constitucional la suspenda cautelarmente nadie lo desoirá. Como nadie desoirá la prohibición expresa, del mes de enero, del propio TC sobre una eventual y concreta investidura de Puigdemont. No está en la mente de ERC, ni tampoco del PDECat, poner a los pies del Tribunal Supremo a nuevos nombres en aras a investir a un 'president' que nunca tendría el beneplácito del Estado.Y la desobediencia es efectiva si todo está en tu mano. Si se depende de otro (financiación, nombramientos e incluso firma del decreto de presidencia), no.

Para el independentismo la aprobación de la reforma supone, simplemente, una hoja más en el dosier de acciones del Estado encaminadas a impedir que se cumpla la voluntad de la ciudadanía de Catalunya, expresada en las urnas el 21-D. La vista está puesta en la reunión que el grupo de Junts per Catalunya llevará a cabo en Berlín el sábado y donde lo que parecía seguro el martes, que se iba a ungir a un candidato "efectivo", este viernes ya aparece entre paréntesis.

El debate parlamentario sobre la norma ha sido una revisión de los que ya se vivieron en enero. La bancada secesionista esgrimió la legitimidad de las urnas. La bancada constitucionalista (Cs, PSC y PP) y los 'comuns' apelaron al sentido común. Al que indica que hacer una investiura sin que el candidato esté presente se pelea arduamente con que el eventual ‘president’ dé órdenes a distancia.

Un sentido común que, tanto Miquel Iceta como Arrimadas, ejemplificaron con el quehacer del propio grupo de JxCat: “Según ustedes se puede investir por Skype y gobernar por Whatsapp, pero las reuniones de grupo [la que celebran en Berlin] las tienen que hacer presenciales”, ha reflexionado el primer secretario del PSC, queriendo dejar en evidencia que los temas importantes se tienen que hablar sin pantallas de por medio.

De hecho, Xavi Domènech, por ejemplo, pasó de puntillas por el debate en sí sobre la investidura a distancia y fue el único opositor a la norma que levantó la mirada, hacia el panorama político catalán. Porque es obvio que la ley no tendrá mayores consecuencias y porque supone un foco de distracción hacia lo que casi todos los partidos de la Cámara catalana siguen reclamando: formar Govern. “Y ustedes en Berlín, el sábado, no dirán nada”, ha aventurado el líder de Catalunya en Comú Podem “porque dijeron que iban a gestionar el tiempo, pero no saben para qué”.

Maria Sirvent, diputada de la CUP, ya ha advertido que no cuenten con ellos si tiene que si que agotar los límites de la legislatura adecuando leyes para al final acabar haciendo un "Govern de obediencia autonómica". Los anticapitalistas empiezan a estar cada vez con la mosca más detrás de la oreja al ver que el objetivo de desplegar la República se aleja cada vez más y, en esta línea, se han desmarcado de una propuesta de resolución de ERC porque no hacía referencia a la "voluntad expresada el 1 de octubre". 

Y entre tanto, los rumores sobre la cita alemana se multiplican. ¿Habrá candidato? ¿Será Elsa Artadi? ¿Habrá más dilaciones? Fuentes de los partidos de la mayoría soberanista siguen afirmando, a la publicación de esta pieza, que no hay, aún, ningún nombre sobre la mesa. 

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