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ELECCIONES AUTONÓMICAS 2019

Podemos espera en vilo la reacción de Iglesias a la 'crisis Bescansa'

Errejón sella su lealtad al líder y se desmarca de la maniobra para destronarlo

La cúpula guarda silencio y deja en el aire posibles consecuencias por el escándalo

Iolanda Mármol

Inigo Errejón, en la sede de Podemos, en Madrid.

Inigo Errejón, en la sede de Podemos, en Madrid. / AGUSTÍN CATALÁN

Silencio de vértigo en Podemos. Tras el terremoto desatado al desvelarse el plan de Carolina Bescansa para desbancar a Pablo Iglesias, la cúpula no mueve ficha y el líder no se pronuncia. Ni siquiera el gesto simbólico de Íñigo Errejón, que hizo oficial su candidatura a las elecciones autonómicas del 2019 en la Comunidad de Madrid a primera hora del jueves, logró una respuesta pública del líder. El secretario de análisis estretégico formalizó su compromiso con un mensaje en su cuenta de Twitter, con ánimo de zanjar la polémica y disipar dudas respecto a su fidelidad hacia Iglesias. 

Su anuncio no arrancó respuesta alguna. Ni el secretario general ni su equipo transmitieron si siguen apostando por Errejón como candidato o se instala como línea oficial lo que vienen susurrando desde que el miércoles por la tarde saliese a la luz el documento de Bescansa: que el exnúmero dos cooperó con ella en una traición para destronar al líder. Aunque el estratega ha desmentido tajantemente esa posibilidad, nadie da la crisis por zanjada. Se desconoce si tendrá consecuencias para la candidatura en Madrid o para el futuro político de Errejón. 

La hemeroteca podemista no es halagüeña especialmente. Iglesias destituyó de forma fulminante al anterior secretario de Organización, Sergio Pascual, por lo que públicamente calificó como "pérdida de confianza" y que en conversaciones informales tildaba de "traición". Fuentes próximas al jefe morado aseguran que ese sentimiento de deslealtad continúa presente en su retina, si bien es cierto que el contexto apremia y que no tiene otro candidato viable para la Comunidad de Madrid. 

Los 'anticapis' no van

En el tenso 'mientras tanto', la familia anticapitalista anunció que renuncia a presentarse a las primarias, que serán en mayo, y en las que, salvo golpe en la mesa de Iglesias, Errejón será formalmente elegido como cabeza de lista a las elecciones autonómicas madrileñas del 2019. Aún así, el precandidato sigue firme en su voluntad de integrar a los anticapitalistas y al sector pablista en una lista única en la que Bescansa no estará, según ella misma confirmó tras estallar la polémica. 

El pacto incial para liderar la candidatura por la Comunidad de Madrid surgió tras que Iglesias conquistase todo el poder morado en Vistalegre 2, en febrero del 2017. Entonces, el secretario general purgó a Errejón de sus cargos, pero le ofreció como salida la política autonómica. Tras un año en vilo, el acuerdo estuvo al borde de la ruptura la semana pasada. El exnúmero dos advirtió de que no encabezaría una candidatura sobre la que no tuviese control de equipo, campaña y línea discursiva. Su órdago enervó a Iglesias, que le espetó el "ni media tontería". El domingo, finalmente, se cerró el acuerdo y cuando la paz parecía haber vuelto a las filas moradas, estalló el escándalo por el plan de Bescansa para derrocar a Iglesias. 

Fuentes de la máxima solvencia confirman a EL PERIÓDICO que es cierto que la cofundadora de Podemos ha venido expresando su malestar tras que el jefe podemista la despojase de sus cargos por discrepar de la línea fijada oficialmente en el partido.

Según estas informaciones, Bescansa buscó apoyos para crear un nuevo partido que recuperase el ADN podemista y se alejase de las tesis radicalizadas que adoptó el líder tras aupar en su núcleo duro a miembros procedentes del PCE al tiempo que apartaba a su hasta entonces número dos. Fuentes próximas a Errejón insisten en que éste nunca secundó la idea de Bescansa y alegan que el dirigente está determinado a centrar su carrera política inmediata en la Comunidad de Madrid.