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El escándalo del máster de Cifuentes

URJC, bastión universitario del PP

Ex altos cargos populares y sus parientes llenan el claustro de la Universidad Rey Juan Carlos

Juan José Fernández

Estudiantes en el campus madrileño de Vicálvaro de la Universidad Rey Juan Carlos.

Estudiantes en el campus madrileño de Vicálvaro de la Universidad Rey Juan Carlos.

Cuando los primeros Tierno, Barranco y Leguina borraban la grisalla franquista de Madrid nadie apostaba por que habría universidad nada menos que en el cinturón sur de la ciudad, la periferia obrera que devino en gigantesca conurbación, una muralla de viviendas baratas con mucho voto rojo dentro.

Hoy en ese sur no hay una sino dos universidades, y el rojo del voto se ha ido destiñiendo mientras, a la sombra de las torres de pisos, crecen los chalecitos adosados. El PSOE fue el primero en tener un campus bajo su influencia, en cuyo claustro refugiar a figuras de la izquierda. Gregorio Peces-Barba, padre de la Constitución e hijo de republicano condenado a muerte, fundó la Universidad Carlos III en 1989, y fue su primer rector, con despacho en Getafe.

Madrid dio el vuelco, y el PP de Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre imitó el modelo. En 1996 nacía la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), que se expandió en 2002 gobernada por el magistrado del Constitucional Pedro González-Trevijano, director del Centro de Estudios Constitucionales bajo el Gobierno de Aznar, colaborador de la aznarista fundación FAES y excolumnista de La Gaceta.

En 2013 le sucedió en el rectorado el historiador del Derecho Fernando Suárez Bilbao, hijo del historiador franquista Luis Suárez. Para 2017, cuando tuvo que dimitir por un escándalo de plagio, Suárez Bilbao y su predecesor habían consolidado la segunda universidad madrileña en estudiantes (45.200) con campus plantados en feudos socialistas: Alcorcón, Fuenlabrada, Móstoles, y el barrio de Vicálvaro.

Apellidos populares

En el aulario de este último, frente a modestas casas proletarias, algunas con bandera de España en el balcón, se impartía el máster en Derecho Público Autonómico que quizá cursó Cristina Cifuentes.

Su apellido no solo aparece en el listado de alumnos; también en el de profesores. Margarita Cifuentes Cuencas, hermana de la presidenta madrileña, fue fichada por la URJC para enseñar Ciencias de la Educación en 2016.

Su nombre se aprieta en un claustro lleno de figuras conservadoras, tertulianos del lado derecho de las pantallas de televisión, vascos refugiados en Madrid tras huir de ETA, y mucha parentela del PP: el propio exalcalde de Móstoles, David Ortiz, Isabel Mayor (sobrina del exministro Jaime Mayor Oreja), Isabel Ruiz-Gallardón (prima del exministro y ex alcalde de Madrid), Asís Timmermans (hermano de Alfredo, fundador de FAES), Ricardo Martí Fluxá (de secretario de Estado con Aznar a pesidente del Consejo Social de la universidad), Mari Mar Alarcón, cuñada del exconsejero e imputado por corrupción Francisco Granados… un corolario completado con mandos intermedios del aparato del PP imputados en los casos Gürtel y Púnica.

Neoliberalismo

"Esta universidad es laboratorio del neoliberalismo", cuenta Aníbal Valverde, uno de los estudiantes que ha llevado el caso Cifuentes a la Fiscalía. Se refiere a un panel de cursos muy comercial, como el grado en Criminología ‘online’ y de un año de duración que obtuvieron 200 jefes de la Policía en 2014.

“Ahora el negocio mengüará”, dice un profesor del ala izquierda de la universidad –que también la hay- paseando por el campus de Móstoles, de apariencia escandinava, entre edificios que podrían competir en premios de arquitectura. "Y no será por falta de oferta, sino por desprestigio", explica. Su clan de profesores rumía planes de indignadas movilizaciones para exigir que la universidad pública recupere su buen nombre.