Ir a contenido

operación de la policía nacional

Los tres detenidos por encubrir a Puigdemont, en libertad

Uno de los agentes fue guardaespaldas de Germà Gordó antes de viajar con el 'expresident' en su periplo europeo

El independentismo se vuelca en apoyo de los mossos, a los que la fiscalía investiga por un supuesto delito de encubrimiento

Juan José Fernández

 Josep Lluis Alay Rodríguez acompañado por el abogado Jaume Alonso-Cuevillas (d). / VÍDEO: ATLAS / FOTO: MARTA PEREZ

Los mossos d'Esquadra Xavier Goicoechea y Carlos de Pedro y el profesor e historiador Josep Lluís Alay han sido interrogados en la Jefatura Superior de Policía de Barcelona durante este miércoles, para aclarar su presunta participación en un delito de encubrimiento como presuntos colaboradores en la fuga de Carles Puigdemont.

Los tres fueron detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía después de que, ayer, la Fiscalía de la Audiencia Nacional abriera diligencias de investigación sobre las cuatro personas que acompañaban al expresidente de la Generalitat en la Renault Espace que los trasladaba de Helsinki a Bélgica el pasado domingo. La policía alemana les interceptó en cumplimiento de una orden europea de detención y entrega emitida por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. La figura penal por la que les investiga la fiscalía puede costarles entre seis meses y tres años de prisión. Las pesquisas de la fiscalía afectan también al empresario y amigo de Puigdemont Josep Maria Matamala.

El delito de encubrimiento puede costarles entre seis meses y tres años de prisión

De Pedro fue detenido a las 12.45 horas en el aeropuerto de El Prat, cuando bajó de un vuelo procedente de Bruselas. A  Goicoechea lo paró la Policía a la una de la tarde, en las inmediaciones de su domicilio, en Vilassar de Mar (Maresme). Alay fue detenido cuatro horas después en Barcelona. La Fiscalía encargó su interceptación con la previsión de que declararan y después fueran liberados con la advertencia de que tendrán que comparecer cuando les vuelvan a llamar a declarar.  Los dos mossos han terminado de declarar y han sido puestos en libertad a las 21.25 horas. Alay volvía a la calle una hora después.

El interés de los investigadores de la Comisaría General de Información de la Policía se centra especialmente en los mossos, intentando aclarar si han prestado escolta a Puigdemont por su propia iniciativa o cumpliendo órdenes y, en ese caso, de quién. El agente Goicoechea pertenece al Área de Escoltas de los Mossos d’Esquadra. Su compañero presta servicio en Seguridad Ciudadana. Ambos, según fuentes no oficiales de la policía catalana, estaban de permiso cuando los paró la policía alemana. Los investigadores trabajan en la creencia de que no actuaron individualmente, sino integrados en un operativo de una docena de mossos que se han ido turnando en Bélgica para proteger a Puigdemont.

“No lo olvidaremos”

De los dos mossos detenidos, uno de ellos, Goicoechea, tiene experiencia en la escolta de relevantes personalidades del Govern. Realizó durante tres años servicios de protección a Germà Gordó cuando este era 'conseller' de Justícia.

De hecho, mientras el mosso esperaba a ser interrogado por la Policía, Gordó ha emitido un mensaje de ánimo en redes sociales ilustrado con una 'senyera'. "Han detenido a quien fue mi escolta: buena persona, buen profesional y buen patriota. ¡Ánimos, Xavi, y libertad inmediata!", ha dicho el 'exconseller'.

Mientras los dos mossos esperaban a declarar ante la Policía, otras entidades independentistas han emitido comunicados de condena de las detenciones.

Durante el pleno celebrado este miércoles en el Parlament, el diputado de JxCat Toni Morral ha intervenido expresando su "apoyo" a los mossos detenidos. Por la tarde, miembros del colectivo Mossos per la Independència, ligado a la Assemblea Nacional Catalana (ANC), han emitido un comunicado tildando la detención de "acción represiva de los aparatos del Estado". Unos arrestos que entieden así: "Un nuevo acto de hostilidad contra nuestro cuerpo policial que no olvidaremos nunca".

La ANC ha difundido un pasquín amarillo con la leyenda "Xavier Goicoechea y Carlos de Pedro López, mossos d'Esquadra, detenidos por ir de vacaciones a Alemania. Quien defiende la democracia jamás camina solo". 

Amplias pesquisas

Hay un tercer mosso sometido a investigación por las supuestas escoltas irregulares a Puigdemont durante su periplo europeo. Se trata del sargento Lluís Escolá, que habría acompañado a Puigdemont estando de vacaciones. La División de Asuntos Internos de la policía catalana instruye un expediente que podría costarle a Escolá seis años de inhabilitación.

Fuentes policiales catalanas no descartan que la investigación de la Fiscalía ascienda a otros cargos del Área de Escoltas. Dependiente de la Comisaría General de Recursos Operativos, es una de las unidades más delicadas y con personal mejor preparado de los Mossos d’Esquadra. Hasta noviembre pasado, la mandó el inspector Francesc Camprubí. Tras pedir el pase a segunda actividad, le ha sustituido en el mando el inspector Eduardo Muñoz Auguet.

La cúpula, también

En paralelo, el juez de Cornellà de Llobregat que investigaba la actuación de los Mossos el 1-O se ha inhibido en favor de la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, a quien advierte de que existen indicios de criminalidad para imputar a la cúpula de la policía autonómica, incluido su actual jefe, Ferran López, además del mayor Josep Lluís Trapero y otros siete miembros de la dirección del cuerpo.

El juez coincide con la tesis de Lamela y del magistrado del Supremo Pablo Llarena de que los Mossos diseñaron un dispositivo para facilitar el 1-O, y no para impedirlo. Pese a ser un cuerpo "más que profesional", entiende que hubo una "intención torticera" que coincide con las "manifestaciones de los dirigentes políticos rebeldes", en alusión al 'exconseller' de Interior Joaquim Forn, que aseguró que la policía catalana permitiría votar.

"Resultaría irracional pensar que el resto de miembros de la más alta categoría dentro de los Mossos d'Esquadra -como son los siete que detalla en su escrito- pudieran no darse cuenta del sentido de las pautas que estaban elaborando y aprobando, y que tan solo se limitara la tal inteligencia al mayor Trapero", argumenta el magistrado. Y subraya el hecho de que estas pautas de actuación "no fueran firmadas ni rubricadas por nadie desde su origen".