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PLENO DEL TC

El Constitucional afronta este martes el desbloqueo de la situación política en Catalunya

El alto tribunal estudiará una fecha para el pleno en el Parlament, a propuesta del PSC, y el recurso del Gobierno contra la investidura de Puigdemont

Europa Press

La sede del Tribunal Constitucional.

La sede del Tribunal Constitucional. / JUANJO MARTÍN (EFE)

El Tribunal Constitucional (TC) debatirá a partir de este martes dos asuntos cara a un posible desbloqueo de la situación política en Catalunya: el recurso presentado por el PSC que solicita fijar un plazo para el pleno de investidura en el Parlament, y el del Gobierno contra el anuncio de la investidura de Carles Puigdemont.

Ambos recursos, el del PSC y el presentado en su día por la Abogacía General del Estado, se han incluido en el orden del día de la sesión plenaria de esta semana, que se desarrollará entre este martes y el jueves 8 de marzo.

Los socialistas piden a los magistrados del tribunal de garantías que en el momento de admitir a trámite su recurso fijen unas medidas cautelares que podrían suponer el desbloqueo de la actual situación política. Solicitan, concretamente, que el TC fije un plazo para celebrar el pleno de investidura o una fecha límite a partir de la cual deba considerarse que ha tenido lugar un "hecho equivalente" a una primera votación, lo que permitiría dejar correr los plazos legales para convocar unas nuevas elecciones.

El presidente del Parlament, Roger Torrentaplazó el pleno de investidura de Puigdemont que había anunciado inicialmente para el 30 de enero después de que el TC dictara que no podría celebrarse a no ser que el candidato estuviera en el pleno y con autorización judicial.

Cuenta atrás

Torrent pidió entonces un informe a los letrados del Parlament para que dijeran si la cuenta atrás de dos meses para investir a un presidente había empezado a correr, si bien los juristas dictaminaron por unanimidad que los plazos no habían empezado y que el calendario se había congelado. Indicaron al presidente de la Cámara que la situación no podía eternizarse y que tenía en sus manos activar la cuenta atrás.

Por lo que respecta al cuestionado recurso del Gobierno contra la investidura de Puigdemont, su admisión o no a trámite parece haber perdido cierto interés después de que el cabeza de lista de JxCat anunciara al finales de la semana pasada que renunciaba a optar a la presidencia de la Generalitat en favor del número dos de su lista, el que fuera presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, en prisión preventiva desde mediados del pasado octubre por presunta rebelión y sedición.

El requisito de que Puigdemont estuviera presente en su pleno de investidura, sumado al de que tuviera que acudir con autorización expresa del magistrado del Tribunal Supremo (TS) Pablo Llarena -que le investiga en la causa del proceso soberanista- se adoptó de forma inédita por parte del tribunal de garantías como medida cautelar previa a admitir o no el recuso del Gobierno.

Un plazo para JxCat

En dicho momento se dio, además, plazo a los diputados electos de JxCat, entre ellos al propio Puigdemont, y al Parlament para que presentaran alegaciones antes de decidirse sobre la admisión del recurso. En sus alegaciones, argumenta que el requerimiento que le hizo en su día el TC al dictar sus requisitos para la investidura vulnera la "autonomía" de la Cámara.

Dicho requerimiento consiste en no iniciar, tramitar, informar ni dictar ningún acuerdo o actuación para un debate de investidura de Puigdemont como candidato a presidir la Generalitat que no respetara las medidas cautelares del TC. Avisa, además, de posibles responsabilidades, incluida la penal.

Según JxCat, la orden de impedir o paralizar iniciativas parlamentarias dirigida al presidente y al resto de la Mesa de una asamblea legislativa es "una clara extralimitación del ejercicio de la función de control de constitucionalidad". También argumenta que el acto que se impugna es obligado y tasado según el Estatut, y constituye un acto parlamentario de trámite.

Un acuerdo unánime

También alegaban que el requerimiento va dirigido a personas que no tienen intervención directa alguna en los actos que se impugnan, y que la indicación del TC, sin sentencia previa, limita "gravemente" derechos de los diputados y calificaban las medidas cautelares de "monstruosidad jurídica".

Por su parte, el Parlament también pide que desestime el recurso del Gobierno. La solución alcanzada en su día por el TC, que se reunió de forma extraordinaria en sábado para adoptar sus medidas cautelares, permitió superar las tesis contrarias a la admisión del recurso planteadas inicialmente por el ponente de la resolución, el magistrado progresista Juan Antonio Xiol.

Actualmente se busca un acuerdo unánime respecto de este asunto, para evitar una imagen de fractura del tribunal en un tema que se considera de gran trascendencia para el futuro de Catalunya en los próximos meses.