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INVESTIDURA

Domènech cree que no puede haber una presidencia efectiva desde la prisión

"Si se trata de recuperar las herramientas para todos los catalanes, no creo que sea el mejor camino", asegura sobre una posible candidatura de Jordi Sànchez

El Periódico

El líder de Catalunya en Comú-Podem, Xavier Domènech, en un acto en la pasada campaña electoral.

El líder de Catalunya en Comú-Podem, Xavier Domènech, en un acto en la pasada campaña electoral. / RICARD FADRIQUE

El coordinador general de Catalunya En Comú-Podem, Xavier Domènech, ha considerado este  miércoles que una presidencia de la Generalitat desde la cárcel no sería efectiva, en relación a la posibilidad de que el número 2 de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, pueda ser elegido presidente.

"Jordi Sànchez debería poder presentarse. Pero si se trata de recuperar las herramientas para todos los catalanes, no creo que sea el mejor camino", ha dicho en una entrevista en La Xarxa al ser preguntado por si la investidura de Sànchez permitiría acabar con la intervención del autogobierno en Catalunya.

Por  otra parte, Domènech ha destacado que los partidos soberanistas han sustituido el debate sobre la unilateralidad y las "hojas de ruta" por un debate "legitimista", y ha dicho que JxCat y ERC negocian sobre cómo formar gobierno "más por el pasado compartido que por el futuro que puedan compartir". A su vez, ha responsabilizado a JxCat y ERC de no saber "de dónde parten y hacia dónde van" ya que están discutiendo sobre el papel de Carles Puigdemont. "Cuando el debate se convierte en legitimista significa que no tienes propuesta de futuro, que solo tienes propuesta para hablar del pasado", ha sentenciado.

Domènech ha considerado que la propuesta de resolución de Junts per Catalunya que se debatirá en el pleno del Parlament de este jueves "es una coartada para que Puigdemont tenga acomodo y pueda dar un paso al lado".

Sobre Puigdemont, ha señalado que tenía dos opciones: o regresar a Catalunya tras ganar las elecciones y someterse al debate de investidura en el Parlament o dar "un paso al lado", y Domènech ha lamentado que no haya ocurrido ninguna de las dos opciones.