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COMITÉ FEDERAL DE LOS SOCIALISTAS

Sánchez exige a Rajoy que intervenga menos en Catalunya y más en el resto de España

Acusa al Gobierno de "paralizar" las instituciones y critica el uso del 155 contra la inmersión lingüística

El PSOE aprueba sin oposición unos reglamentos que dan más poder a la dirección y las bases

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez, este sábado en Aranjuez junto a la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. 

Pedro Sánchez, este sábado en Aranjuez junto a la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra.  / EFE / PACO CAMPOS

Cuando terminó el comité federal del PSOE, en el que el partido aprobó sin oposición interna sus nuevos reglamentos, un importante miembro de la dirección socialista dijo: “Es curioso: el PP gobierna más en Catalunya que en el resto de España”. El propio líder, Pedro Sánchez, había subrayado poco antes la idea. Primero en su discurso inaugural en la cita, celebrada en Aranjuez. Sánchez acusó a Mariano Rajoy de tener a España “paralizada” con su “guerra fría” con Ciudadanos y su incapacidad para articular una mayoría parlamentaria que le permita aprobar los Presupuestos. Después en su intervención a puerta cerrada, donde el secretario general se detuvo en el anuncio del Ejecutivo central de que estudia convertir el castellano en vehicular en las escuelas. “El artículo 155 de la Constitución es para recomponer el autogobierno; para nada más”, argumentó.

La polémica iniciativa del Ministerio de Educación suscita opiniones encontradas en el PSOE. Hay barones, como el castellano-manchego Emiliano García-Page, que consideran que el Gobierno no debería haber entrado en este terreno y al mismo tiempo abogan por “proteger el castellano de las ansias independentistas”. Sánchez, en cambio, se centró en la extralimitación del Ejecutivo, según fuentes presentes en el comité federal, en la misma línea que el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, quien cargó contra Rajoy por “aprovechar para cambiar la política lingüística”.

Pero el líder socialista no contempla, al menos de momento, retirar el apoyo al 155. Tampoco pide al Gobierno que adelante las elecciones generales ante su “parálisis”, ejemplificada en la situación de unas cuentas públicas que, por otra parte, no está dispuesto a negociar.

Aquí Sánchez atacó tanto al PP como a Ciudadanos, cuyo empuje, según las encuestas, amenaza la segunda posición de los socialistas. “Los que deberían gobernar no gobiernan, y aquellos que deberían apoyarles para que gobiernen no les apoyan. España está paralizada. Este Gobierno está agotado, sin ideas y anegado por la corrupción. Está en guerra fría con su socio. Ahora dicen que están dispuestos a llegar hasta el 2020 con los actuales Presupuestos. Un Gobierno sin Presupuestos es tan útil como un coche sin gasolina”, dijo en su discurso.

Por unanimidad

El comité federal transcurrió de forma plácida. Nada que ver con otras citas del organismo, que en su anterior composición forzó la caída de Sánchez. El PSOE aprobó por unanimidad el nuevo reglamento, que otorga más poder a la dirección y a la militancia frente a los territorios, introduciendo la obligatoriedad de consultar a las bases los pactos de gobierno y las investiduras ajenas. Son varios los líderes territoriales que no comparten por completo este enfoque, al considerar que se corre el riesgo de caer en una mezcla de asamblearismo y cesarismo, pero ninguno de ellos quiso librar esa batalla. Saben que son minoría y tampoco quieren jugar al desgaste a poco más de un año de las autonómicas y municipales. Frente a los sondeos, Sánchez dijo estar convencido que el PSOE será “la primera fuerza” en el 2019.  

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