23 feb 2020

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SEIS MESES DE LA MASACRE DE CATALUNYA

Las cuatro grandes incógnitas que persisten tras el atentado de Barcelona

Seis meses después, se desconoce cuál es la conexión del imán de Ripoll con el CNI o dónde estuvo Younes Abouyaaqoub

Guillem Sànchez / Antonio Baquero

Detención, el pasado septiembre en Vinaròs, de un colaborador con la célula de Ripoll.

Detención, el pasado septiembre en Vinaròs, de un colaborador con la célula de Ripoll. / EFE / DOMENECH CASTELLO

La relación del imán de Ripoll con el CNI

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) admitió a finales de noviembre contactos con el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty en el 2014, mientras él cumplía condena en la prisión de Castellón por tráfico de drogas, por transportar 121 kilos de hachís. Fuentes del CNI subrayaron que se trata de una práctica habitual para estudiar una posible vía de investigación. Sin embargo, sigue sin aclararse seis meses después de los atentados del 17-A si, tras este contacto, se generó una relación entre el CNI y Es Satty, como confidente, tal como han insinuado sindicatos policiales.

¿Dónde estuvo escondido Younes?

Younes Abouyaaqoub, el joven de Ripoll que conducía la furgoneta que embistió mortalmente a 15 personas y asesinó después a un hombre de 35 años en el aparcamiento de la facultad de Farmacia para huir con su vehículo de Barcelona, estuvo desaparecido durante cuatro días. Su rastro se perdió en Sant Just Desvern. Cuando fue abatido en Subirats (Alt Penedès), Younes se había cambiado de ropa y llevaba puesto un chaleco bomba simulado. Todavía se desconoce dónde estuvo escondido y si alguien le prestó ayuda para mudar su indumentaria y equiparse con el mismo chaleco con el que fallecieron sus cinco compañeros en Cambrils.

La pista belga, una puerta por abrir  

El imán Es Satty viajó en enero del 2016 hasta la ciudad de Vilvoorde (Bélgica). Desde allí solicitó trabajo a un imán de Diegem, una localidad situada a 10 kilómetros de la primera. No lo logró porque allí, a diferencia de lo que había sucedido en España, su presencia levantó sospechas y se le instó a presentar un certificado de antecedentes penales. Es Satty los tenía. En este país estuvo unos dos meses. Tras los atentados, la investigación que lidera la Audiencia Nacional sigue explorando esta vía, que conecta al imán con una zona clave para la vigilancia policial antiterrorista.

La mano del Estado Islámico

La Audiencia Nacional ha creado un triple grupo policial para investigar los atentados. Los Mossos d'Esquadra se encargan de las pesquisas que se circunscriben en Catalunya. La Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía tienen el encargo de averiguar las conexiones existentes entre la célula de Ripoll y Marruecos -lugar del que eran originarios sus jóvenes integrantes-, Francia o Bélgica -dos países a los que viajaron antes de atentar-. Esta segunda investigación pretende aclarar si recibieron instrucciones del Estado Islámico, algo que parece cada vez más probable, o actuaron en solitario.