NEGOCIACIONES DE INVESTIDURA

La CUP viaja a Bruselas para negociar con Puigdemont

Riera y Aragonès se desplazan a la capital belga a petición del 'expresident'

Carles Riera, durante el inicio de la campaña de la CUP.

Carles Riera, durante el inicio de la campaña de la CUP. / MARTA PÉREZ (EFE)

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Júlia Regué

Los diputados de la CUP, Carles Riera Vidal Aragonès, han viajado hasta la capital belga para reunirse con el 'expresident' Carles Puigdemont y "escuchar" su fórmula para sacar adelante la formación del nuevo Ejecutivo catalán. Según informan fuentes de la formación anticapitalista, el 'expresident' les ha citado en Bruselas sin detallarles el contenido del encuentro, aunque todo apunta que les comunicará las claves de las negociaciones con los republicanos para desencallar la investidura. 

Tras las tensiones que generó entre los partidos independentistas el aplazamiento del pleno, las tres formaciones vuelven a retomar los contactos para resolver la encrucijada después de las elecciones del 21 de diciembre. Junts per Catalunya y ERC aseguraron después de la reunión de este domingo en Bélgica que las conversaciones son "constructivas", aunque insisten en que no han cerrado un acuerdo. El diputado posconvergente, Josep Rull, ha pedido este lunes en RAC1 que los partidos independentistas "estén a la altura de sus responsabilidades" y tengan "altura de miras".

La CUP, que reitera su compromiso a "implementar la república", les lanzó una clara advertencia de la mano de Aragonès: "Si alguien se piensa que cuando tiene un acuerdo con la CUP se puede echar atrás, que se prepare". 

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La decisión de Torrent no sentó bien en las filas 'cupaires' porqué anuló el acuerdo que habían sellado, en el que firmaban el "impulso del proceso constituyente", con la creación de una "asamblea constituyente provisional" el día después de la formación del nuevo Govern y que estaría integrada por los diputados del Parlament y representantes del mundo municipal. También fijaban articular el "fòrum social constituent", compuesto por agentes cívicos y sociales que se encargaría de "sistematizar las propuestas emanadas de la participación popular y someterlas a una consulta democrática en forma de multireferéndum". Además, pactaron el control de las "infraestructuras estratégicas", como Aigües Ter-Llobregat, la no renovación de los conciertos a las escuelas que segregan por sexo, un plan de choque contra la violencia machista y otro contra la corrupción.

Riera advirtió a sus socios de que el aplazamiento fue una "tomadura de pelo" y dejó claro que su estrategia sigue siendo apostar por la desobediencia para "mantener el pulso con el Estado". Por el momento, mantienen su apoyo a Puigdemont, ya que para ellos el candidato "simboliza un conflicto democrático", y piden que cuanto antes se pueda formar Govern.