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ÚLTIMA FUERZA

El PPC se hunde y registra el peor resultado de su historia

El declive de 11 a 3 escaños conlleva la pérdida de su grupo parlamentario

Albiol avisa de que el Gobierno velará por la "libertad, dignidad y democracia"

Júlia Regué

García Albiol, rodeado de la cúpula del PPC, tras comparecer para valorar los resultados del 21D.

García Albiol, rodeado de la cúpula del PPC, tras comparecer para valorar los resultados del 21D. / JOAN CORTADELLAS

Los malos presagios para los populares se cumplieron. El PPC no reflotó el naufragio que le auguraban las encuestas e incluso obtuvo unos resultados más nefastos de los que pronosticaban los más fatídicos sondeos. Si los conservadores plantearon las elecciones como un plebiscito al 155, el declive de 11 a 3 escaños con un 4,24% de votos (165.400 menos que en el 2015) evidenció la reprobación de los catalanes.

Los conservadores, que obtuvieron los peores resultados de su historia, tendrán que conformarse ahora con compartir grupo mixto con los anticapitalistas, algo que les hiere en las entrañas. El candidato Xavier García Albiol censuró a media campaña que quedar por detrás de la CUP sería un "auténtico descrédito" a las maniobras del Gobierno para frenar el 'procés', y que eso daría "autoridad moral a los independentistas". Pero el ocaso de su partido no lo escondió nadie. La plana mayor del PPC, arropada por la ministra Dolors Montserrat, se presentó ante las cámaras con caras de abatimiento.

Albiol fue breve, claro y conciso. "Ha sido un muy mal resultado del que no nos podemos sentir ni mucho menos orgullosos", inició, para señalar que las urnas dibujan un desenlace "malo" para el PP "pero sobretodo para el futuro de Catalunya". Aseguró no sentirse "satisfecho" por la pérdida de escaños independentistas y avisó a los naranjas de que su alegría "les duraría cinco minutos" porque "estarán en la oposición durante algunos meses". Lamentó intransigente que los constitucionalistas no hayan conseguido sumar para forjar una alternativa a los independentistas y zanjó que "Catalunya acabará perdiendo".

Reivindicó que el PP "ha dado y se ha partido la cara por los catalanes que se sienten españoles", y no omitió un aviso a navegantes: "Los catalanes pueden tener absoluta confianza de que tienen un Gobierno de España que va a velar para que en Catalunya se respete la libertad, la dignidad, y la democracia", clausuró.  

Albiol dejó en el aire posibles cambios en el partido -que, por cierto, pasó de segunda a penúltima fuerza en Badalona, donde fue alcalde- y no descartó su dimisión.