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'COMUNS'

Domènech se propone "reconstruir" el espacio catalán progresista

El diputado electo descarta que Catalunya en Comú invista a Puigdemont "ni por activa ni por pasiva"

Toni Sust

Xavier Domènech y Elisenda Alemany, en una imagen de archivo.

Xavier Domènech y Elisenda Alemany, en una imagen de archivo. / RICARD FADRIQUE

Xavier Domènech ha aceptado este lunes que los resultados de las elecciones del 21-D han colocado a Catalunya en Comú en la oposición, y ha dicho que desde allí se propone trabajar para "reconstruir" el espacio progresista catalán, el derrotado de la jornada junto con Mariano Rajoy y el PP. "Seguiremos construyendo un proyecto de no confrontación. Estamos orgullosos de haberlo defendido en campaña", ha afirmado.

Domènech no ha profundizado en la autocrítica, aunque ha admitido que los retos que se marcaron los 'comuns' antes de iniciar la campaña electoral no se han conseguido: "Hemos hecho una campaña para superar la dinámica de bloques, para recoser, y la tensión se mantiene". 

Tras certificar el "fracaso" de las fuerzas que se llaman progresistas, ha afirmado que Catalunya en Comú no entrará en lo que tiene que hacer Carles Puigdemont, pero sí ha subrayado que no contará con la colaboración de su grupo ni en una hipotética investidura ni en el aval a sus políticas: "No vamos a participar ni por activa ni por pasiva en una investidura de Puigdemont". Que el candidato de Junts per Catalunya a 'president' fuera otra persona no cambiaría esa posición, ha añadido.

Las derechas

Domènech ha recalcado que la victoria en el 21-D es de las derechas, en alusión a Junts per Catalunya y Ciutadans: "No nos vamos a subordinar a ninguna de las dos". Preguntado por el posible efecto de estos resultados en las elecciones municipales en Barcelona en el 2019, ha dado a entender que no hay relación entre ambas contiendas y ha elogiado la acción de gobierno de Ada Colau. 

La alcaldesa, por su parte, aunque los ‘comuns’ lo niegan, no se ha volcado en la campaña, pese a que diferencia del caso de Lluís Rabell, este candidato era de su confianza. Y si se ha volcado, no se ha notado excesivamente.

En un año y medio, Colau afronta su reválida, ante la que cuenta con varios activos: el ya mencionado cambio de voto de la población en las municipales respecto de otras elecciones y la ausencia, a estas alturas, de rivales con un notable gancho electoral en el resto de grupos del consistorio.

El voto de Catalunya en Comú

El bucle, intacto

"Es evidente que los ganadores son Inés Arrimadas y Carles Puigdemont. No es buena noticia, porque son las fuerzas que representan más claramente el bucle de los últimos tiempos", ha afirmado Domènech. Se refería al bucle que Catalunya en Comú se propuso erosionar en estas elecciones hasta laminar la polarización entre independentistas y constitucionalistas. Nada más lejos de la realidad que han reflejado las urnas.

A Catalunya en Comú le queda ahora una labor ardua que probablemente no deba realizar en el Parlament: el de recabar apoyos para crecer. Los resultados de este sábado suponen un baño de realidad para los que pronosticaban que los comuns serían uno de los interlocutores principales de la política catalana. Claro que en ese vaticinio, el primer partido en apoyos tenía que ser ERC. 

Por una Mesa plural

En un contexto en el que el grupo de Domènech tendrá poco que decidir, el diputado electo ha defendido la necesidad de que la nueva Mesa exprese “la pluralidad” del Parlament. Pero tampoco se trata de algo que Catalunya en Comú esté en posición de condicionar con los 8 escaños que obtuvo en estas elecciones.