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Iglesias plantea a Domènech liderar Podem a medio plazo

El jefe podemista le propone postularse a la secretaría general que ocupaba Fachin

El 'comú' alega que su prioridad es el 21-D y que no decidirá hasta pasadas las elecciones

Iolanda Mármol / Roger Pascual

Pablo Iglesias besa a Xavier Domènech en un mitin en Arc del Triomf (Barcelona).

Pablo Iglesias besa a Xavier Domènech en un mitin en Arc del Triomf (Barcelona). / DANNY CAMINAL

Podem ha sido un dolor de muelas para Pablo Iglesias en el último año. Un feudo imprescindible en manos de un líder, Albano Dante Fachin, que llegó a la secretaría general con el beneplácito silencioso del pablismo para evitar que las candidaturas errejonistas triunfasen, pero a fin de cuentas, un verso libre que se negó a someterse a la disciplina marcada por el jefe morado desde Madrid. Iglesias viene pensando desde hace meses cómo recuperar el control del aparato en Catalunya. EL PERIÓDICO ha podido saber que ha ofrecido a Xavier Domènech, el coordinador general de Catalunya en Comú, la secretaría general de Podem cuando se convoquen primarias, a principios del 2018.

La plaza está vacante desde que Fachin se vio forzado a dimitir el pasado 6 de noviembre, presionado por la cúpula estatal. El dirigente de los ‘comuns’ que encabeza la coalición con los morados (Catalunya En Comú-Podem) para el 21-D admite la oferta de Iglesias, pero alega que no está sopesando ahora esa cuestión. Insiste Domènech en que está sumergido en la precampaña electoral y que hasta que pasen los comicios no estudiará la propuesta.

El ‘comú’ se enfrenta a unas elecciones diabólicas, con encuestas que pronostican que apenas mejorará el resultado catastrófico del experimento de Catalunya Sí que Es Pot en 2015, 11 diputados. Domènech y su equipo se encerrarán los próximos días para constituir el equipo de campaña, en Barcelona, y diseñar las líneas de acción de una contienda política en la que vaticinan un agrio enfrentamiento con ERC.

Albiach y Navarro 

La operación se puso sobre la mesa antes de la dimisión de Fachin y admite múltiples configuraciones. La más evidente, es que Podem se integre orgánicamente en Catalunya En Comú, con una consulta, opción que toma cuerpo después de que las bases moradas validasen ir al 21-D en coalición. La segunda, que tras esa fusión la marca morada diluya su estructura en el territorio, idea que Domènech abriga desde hace tiempo, lo que le dejaría al frente de ‘comuns’ y podemistas. 

Aunque los comicios arrojasen una presencia exigua para Catalunya En Comú en el Parlament, la secretaría general de Podem o la integración de ambos partidos proporcionaría a Domènech un sostén orgánico propio y a Iglesias tener a un dirigente de confianza en un feudo especialmente valioso.

Tampoco se puede descartar que haya primarias y, si Domènech desestima concurrir, la cúpula morada apoye a otros nombres, como Vicenç Navarro, hombre de confianza de Iglesias, o Jèssica Albiach, ambos en la gestora impuesta desde Madrid.

Efecto postAlbano 

El runrún de Domènech a los mandos de Podem suena desde hace tiempo, pero ha cobrado fuerza tras la (ansiada en Madrid) dimisión de Fachin. Ni los ‘comuns’ ni Iglesias le perdonaron su frenazo de última horaque dejó a Podem fuera de la estructura de Catalunya En Comú cuando el podemista y Domènech ya habían sellado el acuerdo con un beso en el Congreso de los Diputados, en marzo. La negativa de Fachin a integrarse en la plataforma levantó las iras del jefe morado y ahora ha sido necesaria una coalición electoral montada contrarreloj para que morados y ‘comuns’ puedan concurrir juntos el 21-D.

El resultado del 21-D, advierten dirigentes morados, determinará en buena medida la eventual designación de Domènech y el posible surgimiento de candidaturas alternativas. En cualquier caso, indican, la decisión debería someterse al refrendo de las bases. Está por ver si esa consulta se hará con auditores externos o si el partido decide prescindir de ellos, algo que ya ha ocurrido en algunas votaciones, como adelantó este diario.