10 jul 2020

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El PDECat advierte que no reconocerá al Govern que designe Rajoy

Indignación en los grupos catalanes por el tono de "guerra" del discurso y los aplausos a Rajoy

ERC hace responsables a los promotores del 155 de "lo que pueda ocurrir en Catalunya"

Manuel Vilaseró

La senadora Mireia Cortes junto a Mariano Rajoy, durante el intercambio de regalos envenenados.

La senadora Mireia Cortes junto a Mariano Rajoy, durante el intercambio de regalos envenenados. / JUAN MANUEL PRATS

“Van a destituir al ‘president’ y a los ‘consellers’ y van a poner los suyos, pero no se los vamos a reconocer”, le ha advertido al presidente del Gobierno el senador del PDCat, Josep Lluis Cleries, que ha mostrado su “gran tristeza” por el tono del discurso de Rajoy. “Han sido unos discursos y unos aplausos del 'a por ellos', nos quieren llevar al 75”, ha reprochado el parlamentario en el turno que le corresponde como portavoz de uno de los grupos contrarios del 155.

Otro parlamentario de la exConvegència comentaba unos minutos antes que el discurso de Rajoy había sido de "guerra". "Vamos a la guerra. El Parlament aprobara la DUI, el Senado aprobara el 155 y el Gobierno destituira al Govern, este no lo admitira, la gente saldra a la calle para defenderlo y el Gobierno la reprimira",  aañadida esta fuente en tono de resignación.

Intercambio de regalos envenenados

Unos minutos antes, la senadora de ERC, Mireia Cortés, había dibujado un escenario similar de resistencia al 155 responsabilizando a los promotores de esta norma de “lo que pase en Catalunya” por su aplicación. “Frente al diálogo responden con represión. Ni un paso atrás. Ni un  pas enrera”, ha espetado mirando a la bancada popular.

Al acabar su intervención se ha acercado al  escaño de Rajoy y le ha entregado el libro “Catalunya para españoles”, del sociólogo Salvador Giner. "Donde ustedes ponen amenazas, nosotros ponemos libros", ha proclamado. El presidente le ha respondido regalándole un ejemplar de la Constitución. La republicana se ha  negado inicialmente a aceptarlo pero ante la insistencia de Rajoy  se lo ha llevado al escaño entre una fuerte salva de aplausos de los senadores del PP.