EL PROCESO SOBERANISTA

Rajoy afirma que la aplicación del 155 serviría para "restaurar la legalidad" en Catalunya

Santamaría comparece en la Moncloa e invita de nuevo al 'president' a dialogar en el Congreso

Comparecencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el pasado día 16.

Comparecencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el pasado día 16. / JUAN MANUEL PRATS

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Pilar Santos / Gemma Robles

Agotado el plazo marcado de las diez de la mañana, la Moncloa no tardó ni una hora en hacer pública la respuesta de Mariano Rajoy a la carta en la que Carles Puigdemont prefirió dar un rodeo y no contestar si declaró la independencia de Catalunya. Pocos minutos antes de las once, el Gobierno central distribuyó la misiva en la que Rajoy lamentó "profundamente" que el 'president' decidiera evitar aclarar a "todos los ciudadanos de Catalunya y del resto de España" cuál es "la situación institucional entre la Generalitat y las instituciones del Estado". Y el jefe del Ejecutivo central, a la vista de la actitud de Puigdemont, le hizo una advertencia: si agota el plazo total, que acaba el jueves a las diez de la mañana, y no ha contestado de una manera clara a su petición, Puigdemont será "el único responsable" de la aplicacion del artículo 155Un precepto, añade Rajoy en su misiva, que "no implica la suspensión del autogobierno, sino la restauración de la legalidad en la autonomía".

La Constitución permite en ese artículo que el Gobierno asuma algunas o todas las competencias autonómicas para restaurar el orden constitucional. En estos momentos, el Gobierno está ultimando con el PSOE cuál debería ser la respuesta a cada uno de los posibles escenarios que se pueden dar a partir del jueves.

Respuesta a las peticiones de Puigdemont

En la carta que este lunes salió de la Moncloa hacia la Generalitat, el jefe del Ejecutivo central comentó algunas de las reclamaciones que Puigdemont incluyó en su respuesta. Así, Rajoy señaló que no puede aceptar que hable de "conflicto histórico entre el Estado español y Catalunya". "Nunca en toda su historia los ciudadanos de Catalunya han gozado de más libertades, de más autonomía política y financiera que durante esta etapa democrática", escribió. A juicio del dirigente conservador, el único conflicto que existe en este momento en Catalunya "es un conflicto de legalidad". 

Documento

La carta de Rajoy

La carta de Rajoy

En cuanto a los resultados del referéndum del 1 de octubre, el líder del PP señaló que no quiere ni siquiera comentarlos, y sobre la comparecencia del jefe de los Mossos y los dirigentes de las asociaciones independentistas en la Audiencia Nacional, Rajoy respondió que no puede "interceder, ni siquiera valorar, las actuaciones de otros poderes del Estado".

Comparecencia de Santamaría

En la Moncloa, pocos minutos antes de conocerse la carta de Rajoy, compareció la vicepresidenta y ministra de Asuntos Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, que remarcó que el llamamiento al diálogo de Puigdemont le resulta "poco creíble" y que sigue teniendo en su mano volver a la legalidad y no "tensar la situación al límite". En cuanto a la petición de una reunión con Rajoy, Santamaría considera que el marco donde debe darse el diálogo es el Congreso.

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En la sede del PP de Génova, el coordinador general, Fernando Martínez Maillo, quiso mostrar el apoyo rotundo a Rajoy, a sus tiempos y a su "prudencia". Según el dirigente conservador, el Puigdemont tiene delante su "última oportunidad" para abandonar la "ambigüedad" y reintegrarse en la legalidad. 

En una rueda de prensa, el coordinador tuvo que responder dos preguntas sobre la posibilidad de ilegalizar "programas electorales" independentistas que acababa de defender minutos antes Xavier García Albiol en BarcelonaXavier García Albiol. Maillo marcó distancias con esa idea y señaló que en España "lo que se condenan son los hechos" y que cada ciudadano "puede sentirse como quiera". No es la primera vez que sale el tema en los últimos días. El lunes pasado lo sacó el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, "a título personal". Quizás demasiadas 'opiniones personales' en un tema tan delicado.