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VALORACIÓN DEL 1-O

Pedro Sánchez critica las cargas pero se compromete con "la estabilidad"

El líder socialista se distancia del Gobierno y le exige "una negociación inmediata" con la Generalitat

Iceta reclama por su cuenta a Puigdemont y Rajoy que dimitan o haya elecciones en Catalunya y España

Juan Ruiz Sierra

Sánchez dice que el 1-O es la crónica del fracaso de las políticas de Rajoy y Puigdemont. / EFE/ZIPI. VIDEO: ATLAS

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez hablaron este domingo por la mañana, cuando las cargas policiales en Catalunya ocupaban todas las pantallas. El líder socialista trasladó al presidente su “malestar” por lo que estaba ocurriendo en los colegios electorales de Catalunya y su “preocupación” por la “imagen” que estaba trasladado España. “El Gobierno de España parece estar superado por la situación”, dijo poco después el secretario de Organización, José Luis Ábalos. Sánchez no compareció hasta última hora de la tarde, y su papel, crítico con ambas partes en esta crisis, no era fácil.

El secretario general del PSOE volvió a hacer equilibrios. Subrayó que el independentismo era el principal responsable, pero se desmarcó del uso de la fuerza por parte de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Sostuvo que Rajoy había superado “los límites de su propia incapacidad” a lo largo de esta jornada, pero aclaró que su partido iba a “garantizar la estabilidad”, cerrando la puerta a la moción de censura que le reclama Podemos. Sánchez, eso sí, exigió al presidente que abra un “periodo de negociación política con la Generalitat”.    

El aniversario de su caída

Hay coincidencias temporales muy oportunas. Este domingo se cumplía justo un año de que Sánchez se viera obligado a dimitir al comprobar que su ‘no’ a la investidura de Rajoy estaba en minoría en la dirección socialista. El jefe de la oposición recordó varias veces este episodio para trasladar que no es el responsable de la continuidad del líder del PP en la Moncloa. Pero ahora, subrayó, el PSOE está “con el Estado de derecho a pesar de este Gobierno” y va a “garantizar la estabilidad”.

Los dirigentes independentistas, sostuvo Sánchez, son “los principales responsables” de la tensión vivida durante el 1-0, a través de una convocatoria que “subvierte la democracia” y “fractura a la sociedad catalana”. Pero el Gobierno tiene también una parte importante de culpa, a través de una actitud que le llevó este domingo a usar la fuerza. “Quiero dejar claro nuestro profundo desacuerdo con las cargas policiales que se han producido hoy y nuestra voluntad de exigir responsabilidades políticas”, dijo. “Exigimos a Rajoy que dé una solución política, que negocie, que negocie y que negocie. Y que logre el acuerdo”, concluyó Sánchez.

Esta vez, a diferencia de las últimas semanas, sus palabras no fueron en total sintonía con las del líder del PSC, Miquel Iceta. “Si [Rajoy y Puigdemont] no se ven capaces de de restablecer la normalidad y de abrir una negociación seria, lo mejor es que renuncien a sus responsabilidades o convoquen elecciones”, señaló Iceta. El mensaje no sentó del todo bien en la dirección del PSOE, pero porque Iceta lo lanzó sin haberlo consultado. No por su contenido. De hecho, es probable que Sánchez pida en las próximos días lo mismo.   

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