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ATENTADOS EN BARCELONA

El superviviente de Alcanar se muestra colaborador ante el juez

Trata de desvincularse de los planes criminales del comando para los que fabricaban 100 kilos de TATP

Describe su implicación como la de un mero recadero de los terroristas

Ángeles Vázquez / Madrid

Mohamed Houli Chemlal, natural de Melilla, herido grave tras la explosión en la vivienda de Alcanar.

Mohamed Houli Chemlal, natural de Melilla, herido grave tras la explosión en la vivienda de Alcanar. / EFE/JJ GUILLEN

El superviviente del chalé de Alcanar (Motsià), Mohamed Houli Chemlal, volvió a comparecer este viernes ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. Fuentes de la investigación han señalado que en esta ocasión, durante la comparecencia, mostró su disposición a colaborar con la investigación de los atentados del pasado 17 de agosto en Barcelona y Cambrils (Baix Camp), aunque en todo momento trató de desvincularse de los planes criminales de la célula de Ripoll para los que preparaban 100 kilos de TATP.

Mohamed Houli Chemlal ya declaró ante el juez Fernando Andreu el pasado 22 de agosto, cuando el magistrado acordó su ingreso en prisión, junto el de Driss Oukabir, quien alquiló la furgoneta con la que Youness Abouyaaqoub cometió el atropello masivo de La Rambla. 

En esa primera comparecencia ante el juez, Houli Chemlal todavía vestía el pijama del hospital de Tortosa en el que ingresó tras la explosión y donde fue detenido cuando su documentación se encontró en la furgoneta que acababa de matar a 14 personas en Barcelona. Fuentes jurídicas recordaron que entonces fue muy parco en palabras y se limitó a ratificar con monosílabos y de forma dubitativa las seis declaraciones que había prestado ante los Mossos d'Esquadra durante el tiempo que había permanecido detenido, que en casos de terrorismo puede llegar a cinco días. A diferencia de entonces, este viernes su actitud fue más colaboradora, llegando incluso a tratar de mostrarse consternado con los atentados de La Rambla y Cambrils, en los que en total murieron 16 personas y más de un centenar resultaron heridas.

Mero recadero 

Según las fuentes consultadas se trata de una actitud común en la mayoría de los presos yihadistas que comparecen en la Audiencia Nacional. A diferencia de lo que ocurría con los terroristas de ETA, que solían asumir con orgullo su militancia, los detenidos por yihadismo optan por negar la mayor, aunque su responsabilidad haya quedado acreditada por el mero hecho de encontrarse en la vivienda donde el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, manipulaba los ingredientes necesarios para preparar las bombas.

Esa circunstancia ya es suficiente para pensar que su vinculación con la célula es muy superior a la de los otros detenidos tras los atentados, aunque él manifieste que su papel se limitaba al de ser poco más que un recadero que cumplía los encargos que le hacían los miembros de la célula, a los que se refería como "amigos", que fueron quienes le explicaron que para el Islam estaba bien atentar contra monumentos e iglesias, como la Sagrada Familia.

La verdadera participación que tuvo en los atentados será uno de los aspectos que deberá aclarar la investigación, que de momento sigue bajo secreto, una medida que no se levantará hasta que no sea analizada toda la información obtenida de los teléfonos y ordenadores intervenidos a los terroristas. De momento el juez le imputa los delitos de integración en organización terrorista, asesinatos y lesiones terroristas, estragos y depósito de explosivos.

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